Tuesday, July 07, 2009

Las dos caras de Cortes

Llevabamos un tiempo planeando esta salida y por fin había llegado el momento. Salí hacia Cortes el viernes a las 16:30, llegando allí a las 17:30 con un calor asfixiante y ya dos barcos dentro, el de Vicent y otro.

Vicent me echó una mano a botar la barca y enseguida hicimos marcha. Fuimos directos a la zona de la presa, empecé pescando con ika, pero los peces parecía que seguían pegados al fondo. Tras dar unas vueltas por la zona de la presa sin sacar ninguno de talla, me fuí al principio de la zona del rio en el margen derecho.

En ese momento ya había montado una kut-tail a texas para pescar fino, como tanto le gusta al molt honorable (Mascarell) y al valencia bass club (Leyton). Poco después saqué el primero de talla justo, pero cuando llegué al rinconcillo antes del cortado, pam, picada allá abajo, clavo y como diría Jaime, a disfrutar el pez. Pesaba 1.6kg aproximadamente, bien, los peces empezaban a despertarse de la siesta. Como estaba pescando solo, pues no me hice ninguna foto.

Luego subí rio arriba un poco, pescando con crankbait, pero no conseguía sacar más que raspas. Así que subí hasta que veía la isla y monté un paseante, bueno un sammy. Iba tan feliz mi paseante por ahí paseándose torpemente, cuando en un lance hacía atrás, veo que viene uno detrás. En un principio no le puse mucho interés porque no lo ví bien y pensaba que era una raspa, pero en eso que paro el sammy, y patapam, ¡ostias! ya me parecía más grande, se meté para abajo, empieza a tirar y yo no hacía más que acompañarlo, disfrutándolo, sin llegar a agotarlo, pero éste parecía que tenía resistencia, y tras una arrancada venía otra y no conseguía verlo. Al final cuando consigo verlo, ya me entra la congoja, este pez era de los buenos. Un minuto más tarde ya lo tenía en mis manos, era de los buenos, buenos, pesó 2.5kg y con una boca enorme. Pero como ya he dicho, estaba solo, así que hice unas cuantas malas fotos (ver muestra) viendo que no venía nadie y no queriendo aguantar más al pez, lo liberé.

Como suele pasar, no habían pasado ni 10 minutos cuando en la lejanía oigo el barco de Vicent, pero sin tiempo para reaccionar, otro tocho que pesaría más de 2 kilos ataca al paseante, pero tras la primera arrancada, da un salto y se suelta. Vaya coincidencia, ahora que podría haberme hecho una buena foto, tampoco podía ser.

Mis compañeros llevaban 4 peces de talla, todos sacados por el crack de Cisco, con un tocho de 2 kilos. Los peces estaban dando la cara, se nota que era viernes y el embalse estaba en calma. Luego Vicent sacaría el de la honrilla.

Sigo con mi paseante y casi de noche me voy a la zona de la presa, debajo de la cementera. Ya no veía donde iba el señuelo, cuando lo lanzaba lo perdía de vista, pero había que aprovechar estos momentos últimos del día. A los pocos segundos, pam uno de kilo, lo suelto y un minuto más tarde, patapam, otro de kilo y medio. Estaba disfrutando, pero ya no quedaba luz y me vino justo para volver al campamento base establecido en la isla para dormir, mientras distinguía como podía el agua (brillo) de las orillas (mate).

La cena tuvo como invitada una luna casi llena, mientras entre batallitas ibamos deglutando los manjares que Cisco nos había traído. Tras unas partidas cartas que me dejé ganar, nos fuimos al catre, o mejor dicho al barco. Lo tenía todo planeado, mi barca paso de modo pescar a modo dormir en cuestión de segundos, mientras Cisco y Vicent se acurrucaban en la popa del barco entre gruñiditos y comentarios subidos de tono. Yo me tapé con una manta y después pegar unas cuantas vueltas hasta encontrar la posición me dormí hasta las 4, y luego me redormí hasta las 5:40 cuando empezaba a verse. A las 6 ya habiamos desayunado y salía en busca de mi co-angler, Crespo, que estaba ya esperándome en la orilla, como doncella esperando a su caballero.

Lo recogí y nos fuimos al Ral a pescar en superficie, pero si quieres, yo creo que no tuvimos ni picada, o al menos no eran de talla. En eso que llegó por allí Alex que dicen las malas lenguas que había estaba por Cortes entre semana, incluso pasando la noche, como terapia de choque tras su periodo de exámenes.

Así que viendo el panorama, nos fuimos a la zona del río, cerca de la isla, en su margen derecho, donde aún daba la sombra. Tras batir orilla con crankbait un rato, llega un momento en que en uno de esos lances, en el momento que el señuelo toca el agua y doy la primera vuelta a la manivela, veo que lo había depositado cerca de una sombra negra que se revuelve al ver pasar el señuelo, pam, picada y clavo institivamente, en un primer momento, por su largaría y brillo, creo que es un lucio, pero seguidamente Crespo me hace ver que es un bass. En ese momento, el bass sale disparado hacia el medio del embalse y profundiza todo lo que puede. En ese momento, mi cabeza empieza a fantasear alimentando por la largaria del pez en el momento de la picada, yo ya pensaba que sería mi récord personal, un 3000, un 3000, pero no, el pez era muy bueno, pero no tanto. Tras pelear un rato, subo el bass a la barca. Era un buen bass de 2.3kg y la cara de Crespo me lo confirmaba.

Después de este pez, pasamos a la orilla de enfrente, pero sólo sacamos alguna raspa pescando con crankbait, ika y a texas. Poco más tarde pasó un barco cuyos tripulantes vociferaron a la vez "doctooooooor", no podían ser otros que el molt honorable y el VBC que subían río arriba a toda velocidad. Nosotros nos cansamos de no pescar y nos fuimos a la zona de la presa, allí estuvimos pescando a texas e ika despacito hasta que nos cansamos, pero nada de nada.

En un momento dado coincidimos con Cisco y Vicent que "mojaban el sapo" como nosotros con idéntico resultado. El calor era asficixiante y la pesca nula. Subimos hacia el Ral con una parada en busca del banco de luciopercas que tenemos controlado en la récula de la cementera, pero ya no estaban allí.

Por último, pescamos una récula del Ral sacando alguna raspa, pero nada a destacar. Eran las 13:00, hora de irse, pues me estaban esperando para comer. Sacamos la barca mientras entablabamos una agradable tertulia con los recién llegados miembros del VBC, lo siento, pero no recuerdo sus nombres. También estaba por allí Roberto con su compañero disfrutando del soleado día y de la pesca tanto como nosotros.

En conclusión, tengo que decir que no sé si se me apareció la virgen de Cortes, pero saqué dos peces muy buenos, por encima de 2kg, tras romper el maleficio que me perseguía, además de otros peces de talla.

Sin lugar a dudas, Cortes es un embalse totalmente diferente entre semana y en fin de semana. Creo que los concursos que están por venir del VBC van a ser muy duros, se juntará el calor asfixiante con unos peces muy presionados y resabiados. Os iremos informando cuando llegue el momento.

Sunday, June 21, 2009

A medio camino entre la pos-freza y el verano en Cortes

Aprovechando las altas temperaturas de los últimos días y las ganas de pescar de mis compañeros Miguel y Javi nos decidimos a disfrutar de un par de jornadas de pesca en la meca del Bass en la Comunidad Valencia, el embalse de Cortes.

Eran las 8:00 cuando llegamos a la rampa y ya estaba allí el incombustible abuelo de Cortes que pesca luciopercas, por suerte ahora totalmente desaparecidas. Salimos hacia la zona del Ral y empezamos pescando la zona que hay pasando el pesaje a la derecha. Probamos un rato con ikas en los árboles, pero nada de nada. Miguel se estaba poniendo nerviosito y nos pasamos a crankbait para hacer las puntas, pero nada de nada. Seguimos hasta la siguiente punta de esa orilla y probamos otra vez, pero no hubo suerte. Nos cambiamos a la récula que hay a la izquierda de la récula larga y seguimos un poco hasta el puntal del Ral, pero ni picada, o si sacamos alguno no era de talla. Así que nos fuimos a la récula de la casa.

Allí pescamos en la récula de la isla sumergida a diferentes profundidades con crankbait, con vinilo, pero nada, sólo saco uno pequeño mi compañero Miguel. La cosa estaba mal y había que cambiar de zona, pensé que buscar una zona diferente con más sombras podría ser interesante. Así que nos fuimos a la zona de la presa, pasando los cortados que hay enfrente de la cementera y entrando en la récula que hay a la derecha nada más acabar estos cortados.

En esta zona pescamos con vinilo un poco más profundo y aprovechando las zonas de sombra. Aquí vimos más actividad con peces que no eran de talla pero que pululaban por la sombra. Finalmente, en un árbol alejado de la orilla vimos uno puesto que era de talla, pero ya estabamos demasiado cerca. A partir de ese momento sacamos alguno, hasta que al final con un ika sacamos los dos primeros de talla, el mayor de ellos llegaba justo al kilo. Estaban muy difíciles o simplemente no estabamos pescando como debiamos, la cuestión es que sólo llevabamos 2 de talla hasta la nuestra hora de comer y eran las 5.

Así que hicimos una prueba más y nos fuimos a pescar la zona del río, empezamos a estar un poco desesperados. Las aguas en la zona del río estaban mucho más turbias, así que los peces no nos verían tan fácilmente, además un viento un tanto molesto empezaba a soplar. Empecé a pescar con ika hasta que mi compañero, amante de los crankbaits, lanza uno hacia un pequeño rincón a la sombra golpeado por las olas que levantaba el viento, pam, parón en seco del crankbait y tocho de 2kg saltando por el aire. Me preparo para sacarlo, pero el pez tiraba como una bestia parda y mi compañero lo acompañaba alrededor de la barca como podía. De repente, cuando el pez estaba a escasos 3 metros del barco, sale hacia arriba y me doy cuenta que el hilo hacia un bucle alrededor de la agalla de pez y ya no nos dió tiempo a ver más, el pez de soltó y Miguel se quedó con una cara que era para verlo. Se había escapado un buen pez, pero acababamos de descubrir la punta del iceberg.

Así que nos pusimos a pescar orillas orientadas al viento a la sombra, y así fuimos sacando alguno que otro de kilo y algo. En una de esas mi compañero lanza por delante de mí, de esos lances cruzados que tanto me gustan que me hagan a mí cuando pesco con vinilo, y en eso que patapam, otro tocho de 2 kilos que pega un bote en la lejanía, pero no vimos nada más, el pez se soltó y Miguel estaba a punto de ponerse a llorar. Era el segundo que perdía de los buenos buenos. Nos quedamos sin sombra en la orilla de la derecha y nos cambiamos a la otra. Ahora era mi turno, llegamos a la récula que hay tras una pared construida como un canal, y hago una lance lejano al final de una récula donde había unas ramitas que sobresalían, recojo un segundo y pam, parón en seco y ya tenía otro tocho de los buenos buenos en la otra parte de la línea, pero al igual que mi compañero no me dió tiempo a nada, saltó fuera del agua y se liberó del crankbait. Sí, era el tercer pez que estaría por los 2 kilos que perdiamos esa tarde.

Nos repusimos como pudimos y volvimos a cambiar de orilla, allí saco Miguelillo otro de kilo y medio, pero nada comparado con los tochos que habiamos perdidos. Hicimos algunos lances más, pero eran las 19:30 y la vida (sentimental) de mi compañero peligraba. Así que muy a nuestro pesar, tuvimos que salir de vuelta a todo lo que daba mi Johnson de 15 caballos.

Llegué a casa con el tiempo justo de limpiar la barca, meter en el congelador las botellas de agua y darme una ducha reconfortante. Cené rápidamente para poder dormir con los puños "pretos".

Sonó el despertador a las 6:00 como si fuera el día de la marmota y todo empezara de nuevo, preparé la barca y a las 6:30 llegaba puntualmente a la gasolinera mientras Javi aparcaba su "buga" y lo encadenaba. ¿Lo encadenaba?, sí, dejo que él lo explique.

Salimos para Cortes y las 7:30 ya estabamos en la rampa preparando la barca para botarla. En ese momento nos acordamos de lo que nos diría uno que yo me sé, si nos viera en mitad de la rampa cargando la barca tranquilamente, mientras el espera a echar la suya.

Con los antecedentes del día anterior nos fuimos hacia la zona del río pensando si lo del anterior día fue un hecho coyuntural debido a las condiciones meteorológicas, o es que los peces en la zona del río estaban mucho más activos. Subimos más arriba de donde acabamos el anterior día, y allí las aguas estaban más turbias, demasiado turbias. De hecho empezamos por la orilla de la izquierda con ika y crankbait, pero no tuvimos picada. Así que reaccionamos rápidamente y bajamos hacia la récula que hay después de la pared construida. A los pocos lances con mi crankbait, ¡pam!, noté uno clavado a la otra parte, era un bass de 1.3kg. A los pocos metros ya saliendo de la récula hacia abajo en un lance corto, ¡pam!, otro de kilo y pico. Los peces parecía que en la zona del río estaban más orillados y entraban bien a crankbait.

Paramos en la orilla a recoger fuerzas a la sombra de un árbol con los fesols màgics de mi madre en forma de cacaos y almendras me había puesto, mientras rememorabamos algunas anécdotas y frases míticas, para muestra un botón: "Pilar Rubio es una tía que no te la acabas".

Pescamos un poco más por esa zona, pero nada de nada. Nos fuimos hasta la primera récula que hay a la derecha cuando pasamos la isla y seguimos pescando hacia la otra gran récula de las piedras. Sacamos alguno hasta que un momento dado, Javi tiene una picada a su ika, clava y ya tenía a la otra parte un buen bass que estaría en sus 1.5kg tirando como una fiera. "Poco dura la alegría en la casa del pobre" y el pez se soltó quedándose Javi con una cara larga. En esa zona sacamos alguno pequeño, pero ninguno de talla. Bajamos a explosión hasta donde se cruzan la zona de la presa, con el río y el Ral, pescando el cortado de la orilla de la izquierda de la zona del río, pero no conseguimos sacar ninguno, sólo tuvo Javi una picada de uno que era de talla, pero no consiguió clavarlo.

Así que nos fuimos a la arboleda de la zona del Ral para pescarlo con ika, pero sólo conseguimos sacar un par de pequeños. Enseguida, viendo el panorama, nos fuimos a los primeros árboles de la izquierda cuando entramos en la zona de la presa yendo desde el Ral, y ya con un viento importante que había mermado significativamente mi batería. Probamos algunos árboles como buenamente pudimos acordándonos de la necesidad de utilizar unos inserts en estas condiciones tan ventosas.

Tras no tener ni picada remontamos a explosión la zona de la presa pasando las casas sumergidas (casas del pastor) unos 500 metros, para hacer el cortado empujados por el viento que ahora soplaría a favor. En esta zona no tuvimos ni una picada pescando con crankbait. No tendría que decir nada más de esta zona si no fuera por un hecho singular acaecido mientras pescabamos esta zona.

En un lance cualquiera entre un árbol y la pared del cortado se me engancha el hilo en una ramita que sobresalía de la pared. Me pongo cara al viento intentando desenganchar la línea de la dichosa ramita, y en lugar de desengancharse, no hace más que engancharse más. Estaba en la punta de la barca inclinado hacia delante peleándome con la ramita, cuando una ráfaga de viento nos empuja contra el árbol que estaba cerca del cortado, miro hacia delante para volver a intentar desenganchar la línea cuando un movimiento brusco de la barca hacia delante me lleva a perder el equilibrio y dar un paso imposible hacia delante. Me ví perdiendo el equilibrio y cayendo hacia delante por encima de la borda, no podía más que saltar al agua para evitar males mayores y no arrastrar a mi compañero a compartir mi misma suerte. Caigo de lado al agua llevando conmigo mi GLoomis serie crankbait y mi carrete Shimano 51MG (350 euros) en mi mano izquierda, y las gafas de vista progresiva (500 euros). En un acto reflejo mi mano izquierda hace presa sobre la caña, mientras mi mano derecha sujeta mis gafas al vuelo. Lo peor había pasado, pero Javi en estado de shock intentaba agarrarme, mientras yo ya no temiendo por mi vida le daba mis gafas levantando mi mano para que las pusiera a salvo. Javi entendió este gesto como que me ahogaba y me sujetaba la mano, mientras yo intentaba decirle entre ola y ola que quería que cogiera mis gafas. Una vez Javi asimiló que un hombre como yo que curte su cuerpo en las aguas de la piscina de la UPV lo que quería que cogiera era mis gafas y no mi mano, ya pude agarrarme a la barca y también darle mi caña, no sin antes decirle que no le diera al eléctrico, por su madre. Con todos mis enseres a salvo, nadé para desenganchar el crankbait de la dichosa ramita y luego nadé unos metros a una orilla desde la que podía subir a la barca. Estaba calado hasta las cejas (ver foto) y para goce de mi compañero me tuve que quedar en calzoncillos tendiendo la ropa por la barca.

Como estaba casi en cueros, nos tuvimos que ir a la orilla soleada de enfrente, unos 100 metros antes de la cementera de la zona de la presa. Allí pescamos con ika en los árboles y como si de una recompesa divina se tratara, lanzo mi ika a un árbol alejado de la orilla, y lo dejo caer durante unos segundos. No cayó más de 3 segundos cuando noto una picada clarísima, clavó como siempre, y saco al pez rápidamente del árbol, pero este no iba a salir así como así, este pez era bueno. Hice todo lo que pude, pero el pez intentaba refugiarse en el árbol del que había salido con una fuerza que hacía silbar el carrete, pude contener sus varias arrancadas hasta que se apaciguo y pude subirle rendido a la barca. Sí, era un hermoso bass de 2kg que rompía una mala racha de no sacar peces de 2kg que había empezado en noviembre del pasado año cuando saqué dos tabardas de Tous. Obviamente, había gastado toda mi suerte en aquella ocasión. Una vez rehechos de este buen pez pescamos un poco más esa orilla, pero sin resultado.

Así que nos fuimos dirección presa hasta la récula que hay cuando acaba el cortado donde me había caido. Allí en un árbol que estaba en la punta lanzamos Javi y yo nuestros sendos ikas, uno a la izquierda y otro a la derecha. Javi nota un picada, clava, pero se le engancha en el árbol. !Ay, este Javi, que no está para salir!, pero la caprichosa diosa fortuna quiso que ese pez se desenredara y Javi consiguiera sacarlo. Era un pez bueno, que si no acabara de pasar recientemente una pos-freza llegaría a los 1.8kg (al menos eso dijo Javi), pero sólo estaba en los 1.3kg. Bien, Javi había conseguido sacar uno decente y había salvado la honrilla del sufido co-angler. Seguimos por esa orilla sin sacar ningún pez más de talla.

Por último y como despedida de estas dos jornadas de pesca nos fuimos a la siguiente arboleda hacia la presa en la orilla de la derecha. Allí, mientras en los primeros lances le llenaba a Javi la cabeza de pájaros con los tochos que salían por ahí y que siempre eran peces buenos, Javi tiene una picada, lo clava, pero era una raspilla. Os podéis imaginar la cara de Javi mirándome como si mirará al mayor embustero del mundo. Así que para que tomara en serio tuve que sacarle uno de 1.6kg, unos pocos metros más adelante. De aquí nos fuimos hacia la presa con una visita rápida a una récula de camino, pero nada, era hora de irme porque tenía una cena que se convirtió en una salida nocturna que duró hasta las 5 a.m. (que dirían los americanos) y con "más sueño que un capazo de gatetes al lado de una estufa" me dejé caer sobre mi camastro para dar fin a 24 intensas horas desde que me desperté esa mañana.

Sunday, May 31, 2009

Benagéber sigue sin explotar

Tras un breve paréntesis en mi labor como cronista de este blog, vuelvo a las andadas, esta vez fuimos con Javi a Benagéber.

Como viene siendo habitual entre Javi y yo quedamos en la gasolinera de Godelleta a las 6:30, un lugar menos controvertido que otros donde se puede quedar y que, sin razón aparente, me ha traido a la memoria una de las mejores escenas del cine moderno. El camino se nos hizo corto al ir de tertulia recuperando los tópicos reiterativos y otros nuevos que hemos incluido en nuestro repertorio.

La cuestión es que a las 8:30 ya estabamos rumbo a la orilla de la izquierda del cortado con nuestros mejores jerbaits y crankbaits listos para hacer salir al bass más receloso. Yo con mi nueva línea Seaguar Abrax de 10lb en un proceso de conversión a la pesca finesse de la que tanto me ha llenado la cabeza de pájaros el molt honorable del VBC. A los pocos lances tuvimos, bueno yo tuve, una picada, pero se soltó y otra un poco más tarde. Pronto nos cortaron el rollo y nos cruzamos con un barca de esas que llevan KERS, así que nos fuimos a la orilla de la parte de la derecha del cortado y seguimos con jerkbait y crankbait, pero nada. Estos señuelos los alternabamos con un cangrejillo y una kut-tail en las zonas más querenciosas. Al final en una zona de estás Javi tuvo una picada sutil que se convertiría en el primer pez bueno, de 1.2kg. Así seguimos batiendo orilla hasta que vimos uno bueno puesto en un rinconcillo, Javi le tiro el cangrejillo, pam, picada, y patapam clava el pez, con tan mala suerte que también se clava sobre una rama suelta. Empieza a traer el pez como buenamente puede, pues era bueno, estaría en su 1.8kg seguro y cuando estaba a 3 metros de la barca se suelta. Después de ese pez tuvimos muy pocas picadas, los peces estaban muy parados, inactivos y las picadas eran inexistentes. Había que pescar despacio, pero el problema es que hacía viento. Sacamos alguno más de esos pequeñetes, posiblemente de talla, pero no me daban "gocico".

Nos pasamos a la orilla de la derecha de la presa, para comer como señores mientras veiamos como la fuerza del oleaje se hacía cada vez más intensa. Empezamos a pescar esa orilla con spinner como buenamente podimos, pero los peces no daban la cara y menos pescando con spinner, demasiado rápido para como estaban los peces, y con un oleaje que con tenernos en pie era suficiente.

Por fin entramos en la récula de la derecha de la rampa y ya con menos viento pudimos pescar con jig y cangrejillo más despacio. Esto me permitió salvar el día al sacar un bass de 1.3kg en la parte de fuera de un arbusto semisumergido. Los peces estaban muy lentos e inactivos, no cogimos ninguno con los ojos rojos, como si no estuvieran en freza y las picadas eran escasas. Cuando salimos de la récula para pescar la orilla de enfrente de la rampa que estaba más protegida del viento nos vimos recordando las olas del segundo día del Caspe. Así que como hicimos en aquella ocasión recogimos bártulos y para casa.


Allí en la rampa nos encontramos con compañeros del VBC, como el compañero de Paco Revert, al que le echamos una mano a sacar la barca, y el compañero del Panaero, que me tiene que perdonar pero no recuerdo su nombre. Luego cuando estabamos recogiendo la barca para partir hacia casa, mantuvimos una tertulia muy agradable con unos compañeros pescadores de Guadalajara y foreros de SpainBass. Estando allí tuvimos la grata sorpresa de la visita de la Guardia Civil a eso de las 17:45, que aparcó y se acercó andando a la rampa de desembarque para ver si venía alguno de los del KERS. Con esto nos fuimos para casa, que al igual del viaje de ida, fue acompañada de una animada conversación más una sesión remember de frases míticas.

Un abrazo a todos y nos vemos pronto en Cortes :-)

Wednesday, May 27, 2009

BENAGÉBER-2 (EL MONSTRUO DEL LAGO NESS)

Esta será la crónica de la última salida de la temporada de la escuela de Bassupv. Casualmente coincidió con el XV aniversario del Valencia Bass Club y los miembros de este club atendieron a sus compromisos sociales por la tarde.

La mañana empezó pronto cuando el despertador apedreó mi cabeza bien temprano para poder tener el barco enganchado pronto y emprender el camino a Benagéber.

La llegada al embalse fue impactante porque estaba por encima del 90%, realmente precioso. Vicent y yo nos pusimos a pescar como mandan los cánones en este pantano y después de varias persecuciones infructuosas por fin Vicent sacó el primero del día.






Pronto le seguiría alguno más río arriba. Yo aun llevaba porra cuando en uno de los lances con el Staysee de Lucky Craft (Terrorífico) noto un parón seco, ahí estaba el primero de la mañana cuando en eso que veo que se acerca y cual fue mi sorpresa cuando en vez de un bass llevaba prendida una carpa de un tamaño más que notable. Después de un rato de pelea (más que pelea conservar la dignidad de la caña y oir el carrete chillar) y de unas cuantas intentonas de Vicent con el salabre por fin conseguimos hacernos con ella. Un animal sobervio que dió un peso de 6'7 kg en la báscula. La imagen lo dice todo.


Después de esto fueron saliendo peces aquí y allá de muy buen tamaño. Vicent sacó 2 o 3 por encima de los 2 kg demostrando el saber hacer.







Ya por la orilla izquierda y después de haber sacado, fotografiado y devuelto unos cuantos pepinos, llegamos a una zona con un arbol tumbado y una densa vegetación sumergida que afloraba hasta la superficie lanzo al otro lado de la cobertura y justo al llegar a ella noto como se para el crankbait. Lo primero que pensé es que se me habría enganchado en alguna rama, pero no, un cabezón enorme rompió la superficie del agua y después de una intensa pelea izamos al barco mi nuevo record de bass. Un pez guapísimo de 2'5 kg y medio metro de largo (usando la regla federativa homologada), en el vídeo se ve sin trampa ni cartón.







Después de eso, la cosa flojeó bastante y sólo salieron 1 o 2 más y no muy grandes. A mediodía dimos por concluída la sesión matutina con la comida de hermandad con el VBC en la pinada. Después de la comida, la bebida y la fumada, me bajé para casa y me dejé a los compis allí a la espera de lo que les deparar la noche... Eso ya lo contarán ellos si quieren.




BENAGÉBER - 1

Hola a todos, como veo que al final nadie se ha animado a subir al blog las últimas andanzas de los bassupv lo haré yo. Este relato versará sobre la primera salida a Benagéber con la Escuela a primeros de mayo.


Los partners esta vez fuimos Vicent, Yolanda y yo. Estuvimos pescando con crankbaits todo el tiempo y la verdad es que los peces estuvieron bastante duros pero al final aun conseguimos sacar alguno, de hecho, conseguí establecer mi record con foto y peso homologado. Fue un bass de 2 kilos (este record tardaría poco en ser pulverizado).




Como ya dije el día transcurrió pescando rápido como ya he dicho y con pocos peces hasta que ya casi cuando nos íbamos, en unos árboles Vicent clavó 1 en uno de esos lances suicidas que le gustan a él, dió 1’9 kg en la báscula.



A los pocos lances Yolanda pincha otro de kilo y pico también. La presión pesaba como una losa sobre mis hombros, a los pocos instantes pam pincho uno, ya estaba, pero no, resulto ser uno pequeño que no llegaría al kilo.
La jornada la dimos por terminada, pero en el lance siguiente para estirar el hilo la suerte se mostró benevolente y clavé un buen bass de 1’8 kilos que endulzaría un poco el sabor agridulce después de un día corto en capturas y largo en lances.

Pues eso es todo lo que dió el día, esta ha sido una crónica corta pero después de tanto tiempo los detalles empiezan a olvidarse.

Sunday, April 19, 2009

LA TORMENTA PERFECTA

Después de ver que algunos sin vergüenzas tenían la desfachatez de irse a pescar entre semana, hasta por la tarde!!!¡¡¡¡ Jaime y yo decidimos salir el sábado como hace la gente decente (lo dejo ahí ggg). Estábamos dudando entre Tous y Escalona pero después de recibir los informes de nuestros predecesores decidimos ir a Escalona que nunca defrauda. El día pintaba un poco regulero o como dice mi awelo, si sale con barbas San Antón y si no la purísima. Pues eso, que hice sol, nubes, sol, lluvia en modo gotas gordas como puños...





En lo q a la pesca se refiere, había en el agua 4 barcas, todas ubicadas desde la zona de la recula grande hacia la presa. Decidimos subir directos a los everglades a "pescatear", la estrategia estaba definida. Empezamos a ejecutarla y a los 5 minutos pescando con un crankbait Jaime tuvo una picada, o como le digo yo, había tocado una rama ;) Lanzó otra vez para confirmar la rama y oh! sorpresa cuando pincha un luciete.






Ya animados y con la presión sobre mis espaldas seguimos pescando a texas con el cangrejo y con jigs. En poco tiempo y con picadas bastante claras saqué 3 peces en zonas de vegetación. El más grande hizo 1'350 kg. Peleó como un burro pero al final subió a la barca.







Seguimos pescando en esa zona pero ya no obtuvimos ni picada. Pasamos a la orilla de enfrente hacia la presa pero nada. Como vimos que en la recula grande había 3 barcas, cruzamos en frente y nos metimos en la otra. Tampoco tuvimos respuesta y llegamos hasta el fondo, donde entre un río o barranco que bajaba bastante agua. Allí justo a una corriente, lanzó jaime un swimmsenko y un lucio apostado cual trucha fario se lo comió para nuestra sorpresa. Foto y al agua.



Después de comer entramos en la recula grande, pero al poco tiempo y con las nubes pisándonos los talones y dejándonos precipitaciones intermitentes tuvimos que salir apresuradamente al oir el ruido de un trueno sobre nuestras cabezas. Pues eso es lo que dió este día.


Nos vemos la semana que viene.

Tuesday, April 14, 2009

Jueves Santo en Tous

En esta salida había quedado con Cisco para ir a Tous, un embalse que él nunca había pescado desde barca, y que en esta época los peces estaban dando la cara. Era jueves santo y aquello era un festival de barcas, cuando llegamos a las 8h había ya dentro 7 u 8 barcas.

La cuestión es que cuando acababamos de echar el barco llegó una pareja encantadora que nos acompañaría en nuestra jornada matutina de pesca.

Fijaos como Vicent hace break-dance para calentar los músculos, mientras Jessi parece que lo acompaña cantando apasionadamente. Coñas aparte los seguimos hacia la cola de Escalona cada uno pescando una orilla.

Poco tardó Cisco en sacar su primer pez, aunque era un poco pequeñuelo (estaba sólo calentado):

a lo yo respondí sacando con un ika un pez que hace honor a mi tamaño:


Y así seguimos sacando peces aquí y allí, con ika en la mayoría de casos, hasta que divisamos en la lejanía la presa de Escalona, una estampa inolvidable. Los peces deambulaban por todas partes y las picadas se sucedían, a pesar de que la barca no siempre se estaba tan quieta como nos gustaría. Aquí os dejo alguno de los que sacó Cisco en nuestro paseo en barca:

y aquí otro:


Después fuimos volviendo por donde venimos (backtracking) pero por la otra orilla. En eso que adelanto un poco más rápido con el eléctrico de popa, mientras Cisco jugueteaba con su señuelo secreto lanzando a las orillas haciendo power-fishing. En eso que de repente le picó un tochete de 1.750kg, récord personal que haya pesado. Ese mismo señuelo secreto le abrió las puertas del cielo de los pescadores de Mequinenza, cuando el anterior fin de semana clavó dos peces haciendo un cupo de casi 3kg, superando a la mayoría de participantes de los sociales que se celebraban ese mismo finde en Mequinenza. Aquí os dejo el tochete de Cisco:


Después comimos al sol, con un calor impresionante, y salimos de la récula de Escalona con un viento importante, y nos subimos a la arboleda, también llamada Terrabona, donde en una récula refugiada del viento tuvimos varias picadas y al final saqué uno, aunque podrían haber sido muchos más.


Con esto y ya con prisas porque nos quedabamos sin luz volvimos a puerto, habiendo sacado unos 12 peces por encima de kilo y habiendo fallado lo indecible. Como suele decir Vicent: "A ver si nos ponemos las pilas". Pues eso, la próxima más y mejor.

Sunday, April 05, 2009

Salida a Cortes con la escuela

Primeramente enmarcar esta crónica en una salida con la escuela BassUPV a Cortes en este fin de semana donde se esperaba que hubiera mucha gente pescando, y tras haber pasado recientemente un frente frío que duró un par de días del que no sabiamos como los peces se habían recuperado tras otros dos días de buen tiempo.

Y con estos últimos pensamientos en mente salí con mi barca rumbo a Cortes. En la vía de servicio de Buñol me encontré con Leyton y Mascarell, que tras adelantarlos sólo por picar a Leyton, me adelanté un poco hasta que un par de camiones (camino al vertedero de Dos Aguas) nos ralentizaron la marcha e ibamos todos como un convoy. En una argucia no propia de un doctor, cuando llegué a Macastre me desvié por el centro del pueblo para puentear a los camiones, mientras el resto seguía por el by-pass que rodea al pueblo. Pude sentir como los ojos de Leyton me seguían pensando lo que todos pensáis. Mi estrategia salió bien y llegué mucho antes que ellos. Ya os podéis imaginar lo que me llamó Leyton cuando llegaron a la rampa, conociéndolo, no podía ser de otra manera.

Para colmo de los colmos para Leyton, estaba Miguel García arreglando su barca tranquilamente en medio de la rampa cuando intentó botar el barco. Tras intentar un par de veces hacer la maniobra esquivando el barco de Miguel, se dió por vencido, y ya viniendo calentito, casi se le tira al cuello a Miguel :-) Al final le ayudé a Miguel a tirar el barco. Cogí el mío que ya estaba botado y me fuí para el punto de quedada a paso de tortuga, mientras Miguel pasaba por mi lado como una exhalación.

Cuando llegué a la rampa del Ral, y tras los comentarios jocosos sobre los correos de asistencia de Bruno a la salida de pesca, lo subí al barco y nos fuimos para la récula de la casa. Cuando iba a entrar en una récula me encontré con que ya estaba ocupada por Alex y Fran subidos en la derbi que ya se pueden considerar parte de la fauna de Cortes. Además la derbi con su color verde se mimetiza. Pescamos enfrente de la casa a la derecha de Alex y vimos uno de 2kg por las orillas que no picó. Yo llevaba una un ika y Bruno, un shadow (fluke blanco). No tuvimos picada mientras saliamos de la récula de la casa rodeando los cañizos finos. En ese momento monté una kut-tail en color cinnamon. Llegamos a la playa con árboles grandes que hay a continuación, y cuando llevaba felizmente mi kut-tail por el fondo noto una picada puntual, seguida 2 segundos más tarde por una sacudida, clavó y empieza a tirar, estaba ya emocinado pensando en el bass que iba a sacar, cuando me veo que es una lucioperca, aaahhh! Me alegré por mi madre que la esperaba como agua de mayo. Seguimos pescando esa orilla y cuando estabamos pescando un puntal, me veo un bass paseando por el puntal, le paso cerca la kut-tail, y no lo dudó, se lanza a por ella, se la lleva, lo clavo y se me escapa. Tras fallar este pez, nos fuimos a la ŕecula del prebetón. Allí pescamos una récula en la orilla orientada al oeste, y no tuvimos picada. Pasamos a la récula a la izquierda de la récula larga, y nada de nada. Pescabamos con jig y ikas, pero no vimos basses por las orillas. Al salir de esa récula, tuve una picada a un cangrejo a texas, pero no lo clavé y se me llevo una pata del cangrejo. En ese momento el Ral estaba lleno de barcos, había uno en cada récula. Así que decidí cambiar de estrategia e irnos para la zona del río.

Entramos en la zona del río y paramos en la orilla de la derecha. Pescamos a texas con el cangrejillo y Bruno con una especie de flapping-hog de Zoom. Vimos un bass por la orilla, y tras llegar a la primera récula con unos árboles, la pescamos desde la orilla hacia dentro. En eso que me fijo en la caña de Bruno que estaba pescando sentado como un señor y veo una picada, y le digo: "Bruno, te han picado", y Bruno que va sobrao me responde: "Ya lo sé, no estoy tonto, lo estoy dejando comer" y acto seguido da la mano, pero al dar la primera vuelta a la manivela del carrete destensa el hilo y se le escapa. Bruno había hecho un fallo de novato, y el pez se le había escapado. Segundos más tardes un pez de kilo y pico salía a la superficie y saltaba fuera, era el que se le había escapado a Bruno.

Pero Bruno como los buenos, no perdió la concentración y siguió pescando de la misma manera. Me vuelvo a fijar en su caña, y vuelvo a ver otra picada, esta vez clava y no destensa. El pez empieza a tirar como una bestia, Bruno me decía que era un lucio, en eso que el pez se va para el centro del embalse y empieza a subir hacía la superficie, cuando lo ví, era un bass y de los buenos. Tras pelear unos segundos lo cojo y lo subo a la barca. Lo pesamos, pesaba 2.3kg, jeje, casi ná. Récord personal de Bruno que este año se va superando salida tras salida.

En ese momento me puse a batir orilla para pescar aquellos peces que estaban activos, pero cuando me dí cuenta, Bruno estaba pescando la cola del barco con un jig, y no era plan. Así que volví con mi cangrejillo, en ese momento ví un bass escarbando en la orilla, y lo pescateé, le tiré el cangrejo al lado y no dudó en cogerlo. Fue presa fácil, lo clavé y lo saqué sin problemas. Era un pez bueno, pero había sacado más grandes :-) Peso 1.6 kg. Seguimos pescando sin picada hasta que llegamos donde empieza un cortado, antes de la pendiente de grandes piedras y tuvimos unas picadas, pero no conseguimos clavar lo que fuera.

Con eso volvimos para compartir la sobremesa con el equipo Paco Revert y Vicent, el pescador solitario. Allí coincidimos con personajes míticos de la pesca del bass: el Chincheta, el Tapi, Toni "el de la Z9", Blas Valverde y muchos otros que no sé sus nombres. Como es habitual compartimos nuestros manjares, entre ellos los cacaos y almendras que fríe mi madre y que ya se han convertido en alimento oficial del equipo Paco Revert. Acabamos de comer, recogimos bártulos y nos volvimos a pescar. Bruno y yo pescamos la orilla que hay a la izquierda de la zona de pesaje. En eso que estaba felizmente pescando con mi ika en un árbol grande sumergido cuando noto que el ika llega al suelo, lo levanto un poco y noto una picada, pero no noto nada más, un segundo más tarde subo un poco más el señuelo y noto otra picada, y ahora sí que clavo y ya me veía con un tocho en la otra parte de la línea, pero no, era un lucioperca de kilo y pico. Pero qué hace una lucioperca en un árbol picando a un ika como si fuera un bass, un sentimiento perturbador me embaucó, y me trajo las imágenes de luciopercas en el Caspe picando a lo que fuera por todas partes. Realmente me preocupó.

Seguimos pescando y clave uno pequeño, y luego vimos a otros que ya no conseguimos clavar. Nos fuimos para la zona del río, y no nos dió tiempo a nada. Tuvimos que volver a la rampa del Ral y allí dejé a Bruno a regañadientes (por su parte), pero tenía a mi otro gran amor esperándome en una orilla de la récula de la casa.

Salí a toda ostia a por él y lo recogí en la récula de la casa. Pescamos una de las réculas enfrente de la casa, cuando Crespo tuvo una picada al jig que llevaba. Era un lucio que tras intentar que no cortara el hilo, fue imposible.
De ahí nos fuimos a la récula de prebetón en la zona más cercana a la rampa de pesaje, allí tras batir orilla con jerkbaits Crespo clavó uno de kilo y pico, y yo por fin estrené mi caña de crankbait con un par de basses de kilo y algo.
Para acabar la jornada y sabiendo que nuestros familiares agradecerían que les llevasemos alguna que otra lucioperca, nos fuimos a la playa de las luciopercas, sita en la récula de casa, a la derecha de las cañas (no cañizos). Allí entré en modo pesca de lucioperca y monté un skitter grub blanco a texas y nos plantamos delante de la fatídica playa. Tras ir buscando el banco de luciopercas, dimos con él, estaba arrastrando por el fondo mi bonito skitter grub blanco cuando noto una picada puntual, jeje, ya estaban ahí, pam, clavo y empieza a pelear como una bestia, y decían que las luciopercas no tiraban, pues había que ver a esta, menuda fiera. Tras unos minutos y sin saber como izarla al barco, nos hicimos con ella.
Sí, da miedo sólo con verla en la foto. No contentos con llevarnos 3 luciopercas, seguimos pescando luciopercas y minutos más tarde, pam, otra picada, y otra lucioperca. Aquello era preocupante, esa playa estaba infestada de luciopercas, Crespo lo pudo comprobar. Tuvo una picada, la clava y se le escapó.

Pero lo más alarmante estaba por venir. Estaba Crespo inocentemente arrastrando su skitter blanco por el fondo cuando ya estando cerca del barco lo levanta del suelo y lo sube hacia la superficie y observa como una sombra negra sigue el señuelo. Esa sombra tenía un lomo que Crespo me dijo que no podía abarcar con sus manos, sería una lucioperca de por lo menos 7-8 kilos. Se le pusieron los pelos de punta y su cara aparecía ante mí desencajada por la imagen de aquel animal oscuro y tenebroso que había abandonado las profundidades para mostrarse. A Crespo le llevo unos segundos recuperar la serenidad y que sus ojos volvieran a sus órbitas, estaba conmocionado.

Probamos un poco más, pero se estaba haciendo de noche y ya oiamos en la lejanía los gritos desgarradores de los orcos que se preparaban para bajar de las montañas y devorar a los pescadores de bass que osaban a usurpar su territorio de pesca. Muy a mi pesar dejé a Crespo en la orilla bajo su responsabilidad, y a escasos metros de su coche donde podría refugiarse y huir en caso de ataque orco, mientras yo salía a todo gas en busca del embarcadero. Allí me encontré con Alex y Fran que estaban a punto de echar el cierre al embalse, luego vendría Crespo para ayudarme a recoger, guardar sus trastos y llevarse una lucioperca para su padre.

En conclusión, un buen día de pesca con buenos basses a pesar de la cantidad ingente de barcas en el embalse, pero con demasiada presencia de luciopercas en muchas partes distintas del embalse donde no me las esperaba, y con la sorprendete ausencia de alburno, lo cual me sorprendió igualmente.

Monday, March 30, 2009

Una más para la colección... Se cumple una década!





Empecé a pescar bass el último fín de semana de abril de 1999 cuando tenía 16 años. Era un joven pescador de carpa y sobretodo trucha. Pero aquel fín de semana cambió mi vida para SIEMPRE. Empezaba una nueva etapa en mi vida, después de aquel día ya nada volvería a ser lo mismo. El bass y yo íbamos a permanecer unidos a lo largo de los años.




Como de costumbre, era mi padre el que me llevaba a pescar mientras él salía a caminar. Recuerdo que era un día típicamente primaveral, y nunca había pescado en un embalse y pocos días antes no sabía ni lo que era un bass, no tenía ni idea de como eran...




Allá que puse un rapala Fat Rap que acababa de comprar y que me costó 1200 pesetas. No llevaba mochila, sólo una pequeña botellita de agua metida en el ancho bolsillo de mi pantalón de campamento, pero también llevaba otra cosa a parte de mi caña de dos tramos de trucha... se trataba de un recipiente de color verde claro con unos cuantos orificios que utilizaba para meter los gusanos cuando antiguamente pescaba en el mar. Ese recipiente lo llevé atado a mi cinturón todo el día, ya que allí aguardaba mi señuelo favorito de la trucha: un pequeñísimo rapala Original flotante.




Al poco de empezar a pescar, empecé a ver peces en el agua, reconocí a las carpas, pero había otros más negros y pequeños que no sabía que eran, pero intuí que eran basses. Lanzaba mi Fat Rap y lo seguían sin atacar, seguía intentándolo pero siempre era lo mismo. La verdad es que no intentaba que no me vieran, hasta que probé escodiéndome... al poco rato y casi sin mirar al agua detrás de unos matojos lanzo y de pronto noté una picada, recojo a toda paleta y aquel bass que estaba al otro lado de la línea saltó fuera del agua y se fue... Lamentablemente era hora de volver a casa, donde reflexionaría sobre lo sucedido, por aquel entonces ya elaboraba mis "estudios de pesca", en este caso para la trucha principalmente.


Llegué a casa y me pasé toda la tarde lamentándome y pensando en lo sucedido, estaba acostumbrado a ir al río y sacar cada día varias truchas, me sabía muchos trucos para hacerlas picar, pero con el bass no supe hacer lo mismo...




Pasó el tiempo, abandoné definitivamente la pesca del resto de especies y me centré únicamente en la pesca del bass. En ese 1999, concretamente en septiembre y tras 6 salidas tras la perca negra, conseguí pescar mi primer gran bass. Pesó la friolera de 2550gr, era el comienzo... el veneno corría por mis venas.




Con el tiempo fui aprendiendo, llevándome alegrías y penas, aunque para mí cualquier día de pesca tras el bass siempre era una alegría, al igual que actualmente. Tuve la suerte de viajar mucho por toda España y competir en multitud de embalses y contra los mejores pescadores de España. Además tenía unos amigos y compañeros fantásticos. ¿Qué más podía pedir?




Aunque os parezca imposible, recuerdo todos y cada uno de mis días de pesca desde 1999 (algunos sabéis que esto es cierto). Evidentemente hay muchos en los que tendría que mirar mis "apuntes" para recordar ciertas cosas, pero sí, es así. Yo creo que no se trata de tener memoria (mis padres y mi novia siempre me dicen que tengo memoria selectiva), sino de que en este caso es algo que me llena y es mucho más fácil de recordar que otras cosas. Y de eso ya van 10 años, pues estamos a finales de marzo del 2009.




Sin duda, lo que más me gusta recordar al igual que a todo el mundo, son aquellos días especiales, aunque eso en mí es difícil ya que como he dicho para mí todos los días tras el bass son especiales, los espero, los deseo... Por ello lo dejaré en aquellos días extraordinarios, en los que los basses grandes han sido los protagonistas, y en los que vuelves a casa con las manos hechas polvo.




Esos días extraordinarios ocurren con poca frecuencia, pero nos llenan de satisfacción, por ello todos soñamos con un día de esos. Yo no sé si he tenido más o menos días extraordinarios que otros pescadores, ni me importa, pero afortunadamente cada vez más disfruto de días así. Es lo que podemos llamar una pescata o pesquera.




Este pasado sábado quedé con un buen amigo para ir tras el bass, es un amigo que ha empezado recientemente con el bass. El embalse era el mismo que 10 años atrás me deparó aquella jornada triste y de rabia en la que perdí mi primer bass.


No sé porque, pero tenía una corazonada, era el fín de semana en el que se cumplía mi 10º aniversario tras el bass. Le dije a mi amigo, llévate la cámara porque mañana será un día que recordarás siempre...




No voy a entrar en detalles de lo que fue la pesca el pasado sábado ya que sería romper un poco con este relato, pero os pongo el resultado dos fotos que hablan por sí solas:




Nº Peces de talla = 12.


4 basses de la foto = 8´8kg




Espero que disfrutéis de este relato y de las fotos. En efecto, se cumplió la corazonada. Fue un día extraordinario. Feliz 10º Aniversario!!




Sunday, March 29, 2009

Cortes empieza a despertar

Érase una vez dos intrépidos pescadores de bass que bajo la enigmática luz de la luna de Valencia deciden convoyarse para ir al día siguiente a pescar a uno de los mejores embalses de España para la pesca del bass. En ese momento uno de ellos estaba compartiedo la velada con los compañeros y amigos del Valencia Bass que al anunciarles la buena nueva, dejaron de serlo y casi lo arraparon, ¿envidia?, pero sana, ¡eh, Alex! :-) Mientras tanto el otro compañero de viaje se afaenaba en una escrupulosa preparación de su equipo de pesca para el día siguiente, acompañado por el nerviosismo de ir en barca al día siguiente.

En fin, que Cisco y yo nos fuimos a pescar a Cortes. Cisco ya había estado en Cortes el miércoles de esa semana por la tarde y había sacado unos cuantos. Estuvo por la zona de la récula de la casa en el Ral y los peces dieron la cara.
Me he tomado la libertad de hacer una selección de las fotos más representativas de ese jornada de Cisco. Con ese precedente pensaba que los peces estarían activos incluso por la mañana, pero habría que verlo.

Volviendo a la jornada que nos atañe, quedamos temprano, a las 7:00 y fuimos en busca de la barca a la que todavía teniamos que montarle el motor de explosión. El último día había estado en Escalona con Crespo y tuve que desmontarlo. La cuestión es que entre unas cosas y otras, a las 9:30 estabamos surcando las aguas de Cortes dirección a la zona del Ral. Hicimos una parada corta en la zona de la presa, en la récula más emplayada que hay a la derecha donde pega el sol. Para mi sorpresa vimos un par de basses pululando por la orilla, aunque no los pudimos hacer picar porque básicamente me eché encima de ellos con la barca. No me esperaba que estuvieran allí.

Seguimos hacia el Ral y nos metimos en la récula de Prebetón en la orilla donde pega el sol a primera hora de la mañana. El problema era el viento, que aunque no era excesivo, no nos permitía una pesca lenta a fondo como requeriría la ocasión. Así que tras probar un poco con jig y a texas, Cisco montó una spinner y yo un crankbait y batimos un poco de orilla hasta que llegaramos hasta una récula sin viento. Y así fue como Cisco clavó un luciete.
Tuvo otro lucio que también le siguió la spinner, pero no le llegó a picar.

Y así nos metimos en una récula pescando con ika y a texas, y nos sorprendió ver un par de basses en diferentes sitios, pero los dos a la sombra y picando a nuestro señuelos, aunque no conseguimos clavarlos.

De ahí nos fuimos a la récula de la casa, donde había estado hace unos días Cisco, y paramos cerca de la punta de los Franco por la derecha. pescamos despacio con jig y a texas, pero nada de nada. En ese momento llamó Crespo que pensaba que su primo estaría pescando en la soledad pateando las orillas, cuando para su sorpresa oyó mi voz, el corazón le dió un vuelco, seguro que pensó que eramos unos cab...., jajaja.

Así seguimos hasta la zona de cañas que hay en esa récula, ahí clavé un bass pequeñete que estaba a la sombra de las cañas caídas sobre el agua con un fat ika smoke w/ silver flakes, pero como iba a ser un continuo en ese día, no lo clavamos bien y se escapó. En ese mismo sitio Cisco tuvo otra picada a un jig pero era muy suave, me comentó que creía que eran de lucioperca. Así que nos pusimos a pescar despacito esa zona a ver si sacaba alguna (para mi madre). Tuve varías picaditas, pero cuando daba la mano no conseguía clavarlas. Lo mismo le paso a Cisco.

Seguimos por esa orilla, y más tarde tuve una picada al ika por parte de un lucio, pero se soltó. Llegamos debajo de la casa, pero nada de nada. Nos pasamos a la récula que está enfrente de la casa y que es una plataforma a unos 3-4 metros pescándolo a texas despacito, pero ni picada. Hasta ese momento sólo Cisco fue capaz de sacar un lucio, pero yo me estaba comiendo una porra como una casa. Aaagg! Así que lo mejor era parar a comer y replantearnos la estrategia para la tarde.

Mientras compartiamos una agradable tertulia de sobremesa a la sombra de los pinos, un bass apareció de la nada y se acercó a la barca con curiosidad, jeje, los peces parecía que se estaban activando. Así que nos embarcamos para la sesión vespertina. Pescamos por la orilla con jig y a texas, en eso que al desenganchar de la orilla mi jig, vemos un bass a la sombra de un árbol caído. Lo habiamos asustado, una lástima. Montamos ikas y fuimos en busca de basses que estuvieran puestos por las orillas.

En esto que saliendo de esa récula y antes del primer puntal, estabamos pescando con ika. De repente, Cisco me dice que lleva uno, creo recordar que era el mismo que se hallaba en la sombra unos minutos antes. Lo sacamos, era el primero del día, bien, bien.

Seguimos un poco y dejo caer el ika cerca de un árbol hasta el fondo sin picada. En eso que estoy recogiendo sin mirar el señuelo y cuando ya estaba mirando el próximo lugar donde colocar el ika, noto un brusco tirón, ¡ostias, qué pasa!, tenía un bass de 1.6kg enganchado y peleando como una bestia. Esta vez lo sacamos. Estaba gordísima :-)

Esos basses fueron el pistoletazo de salida para el espectáculo que Cortes nos tenía preparado. Entramos en la siguiente récula a la izquierda. Había una banda de plantas acuáticas paralelas a la orilla que nos acompañaban por esa récula. En eso que vimos un bass paseando por la orilla, le tiramos el ika, no recuerdo si Cisco o yo, la cuestión es que el bass picó pero no lo clavamos. Cisco cada vez que fallaba uno, le daba un disgusto, a mí también, pero yo era menos expresivo :-)

Seguimos hacia dentro de esa orilla, y diviso un bass pequeñete pululando entre la orilla y la banda de plantas acuáticas, por hacer una gracia le tiro el fat ika, que era la mitad que él, para ver su reacción. El bassete sale disparado hacia el ika, pero cuando está a escasos centímetros de él, sale disparado en sentido contrario, entrando en acción una gran sombra negra, ahí estaba el 3000 en mi imaginación. Noto la picada y veo que aquello se da la vuelta y acto seguido clavo. Empieza a pelear enredado en las plantas acuáticas, pero no era tan grande, más bien era un 1600 :-) al final lo sacamos.

A partir de ahí, eso fue un no parar de ver basses de 1-2kg por las orillas y que entraban a nuestros ikas (aunque creo que entrarían a lo que fuera), pero no conseguiamos clavarlos. Fallamos muchos peces, parecía increíble. Llego un momento es que estabamos rodeado de basses por todas partes y nos estaban mareando, no picaban bien y lo mejor era buscar otros. Salimos de esa récula para entrar en otra. Veo un tocho y le digo a Cisco que le lance él, le tira, sale disparado el bass que pesaría más de 1.5kg a por el señuelo, lo coge, se da la vuelta, Cisco lo clava, pero se escapa, aaaahhhh! estabamos fallones, en esa récula vimos otros tochos, incluso un lucio, pero que no conseguimos hacerlos picar o me los comí con la barca y se asustaron.

Y así fuimos pescando por la orilla con basses por doquier, hubo uno de 2kg que le tiro el ika lo coge, lo clavo, pero se lo saco de la boca, creo que el fallo estaba en la forma de clavar, pues no lo hacía en perpendicular al agua, una lástima. La cuestión es que al final esto de no sacar no podía durar mucho, Cisco entró en racha y sacó uno:

y otro:

y otro más, estaba disfrutando como un enano:

Yo tampoco podía quedarme atrás y pescando por la récula que está saliendo de la zona de pesaje a la derecha, pues también tuve la ocasión lucirme:

y ya anocheciendo, pero antes de que se cumpliera la hora normativa después del ocaso:

Estos dos últimos basses tenían los ojos de un color naranja intenso, lo cual anunciaba que la llegada de la freza de nuestro amigo estaba empezando. Era increíble, una semana antes había estado con Crespo en Cortes y nos habiamos comido una porra, pero en una semana los peces se habían activado de una manera que era difícil de predecir. Eso sí, fue por la tarde después de todo el día calentando el sol. Creo que ni Cisco ni yo olvidaremos este día, era como ver la punta del iceberg de la población de bass en Cortes, estaban por todas partes paseando por la orillas en parejas y tríos, pequeños y grandes, aunque me extrañó no ver ninguno espectacular claramente por encima de 2kg. Otra cosa que pienso ahora es que sinceramente creo que daba igual qué señuelo utilizaramos dentro de unos límites razonables. Ante una presentación finesse los peces activos salían disparados y los que no, ya podías ofrecerle lo que quisieras.

Pues eso fue todo lo que nos deparó Cortes en una tarde para el recuerdo. Seguro que Cisco se acordará de esos basses cuando el finde que viene esté pescando en Caspe.

Monday, March 23, 2009

Escenario del Bassmaster Classic UPV (2)

Pues eso, dado que en los últimos días los basses estaban jodidos en la mayoría de embalses, mi compi Ferrús y yo nos juntamos por primera vez este año en busca de una mayor probabilidad de éxito. Escalona era el destino.


El día fue muy similar tanto al día que fuimos Jorge y yo, como al día en que fueron Crespo y Jorge, así que poco hay que comentar.


Os pongo algunas fotos y a cascarla. ;)


Besos y abrazos.