Sunday, May 30, 2010

Embalse de Contreras (parte II): La récula del camping

Después de perder un fin de semana de pesca con el trámite de realizar las prácticas del PNB, estaba de vuelta a los entrenamientos en el embalse de Contreras. Cuando llegamos allí, el molt honorable y el Valencia Bass Club personalizado ya estaban dentro. Eran las 8 de la mañana.



Nos dirigimos a la récula del camping y viendo que en la orilla de enfrente había una reconocible barca blanca que surcaba las aguas, nos quedamos en la otra. A primera hora de la mañana la temperatura del agua estabá en 69ºF (20.5ºC), es decir, la temperatura había subido 5 grados en 2 semanas. Increíble. Por cierto, el agua sigue estando bastante tomada.

Pensaba que los peces estarían en patrón post-spawn, pero la temperatura era muy alta. Así que fuí probando con ambos patrones. Mi cuñao ya había puesto el automático y estaba pescando con jerkbaits de profundidad. Yo probé con un poco de todo: jerkbait, crankbait, a finesse y a la caída.

Fuimos entrando en las pequeñas réculas, pero ya no estaban al fondo de ellas, además no conseguí ver un nido hasta que entramos en una récula somera. Fue el único que ví durante todo el día.

La cuestión es que sacamos peces aquí y allí. Lo más destacable fue que saqué un bass mientras unos monaguillos subían camino arriba con una solana del copón mientras rezaban el rosario, y no es broma. Eso ocurría en el primer pez.



Luego vino el luciete-anguila arrocera de mi cuñao que lo estaba buscando insistentemente con su jerkbait sicodélico "special muddy water".


Seguimos entrando en la récula, y en una cobertura con la caña "Locals only by Paco Revert", patapam "un altre de talla". Esa caña es una máquina de la pesca en coberturas, para quitarse el sombrero.



Un poquito más adentro a pez visto, pim pam toma lacasitos:



Después comimos como señores a la sombra de un pino


por obra y gracia de mi madre



El almuerzo hay que debérselo a la madre de Andrés, que también nos cuida. Por la tarde, volviendo por donde habiamos entrado esa mañana



me encontré con un amigo dentro de una cuevecita a la sombra



Por último, cuando llegamos a la rampa de desembarque, nos encontramos con un coche que tenía música bacalaera marroquí o por lo menos árabe. Si la de aquí ya es rayante, esa música era todavía peor, el pumba pumba combinado con el sonido ese que hacen las mujeres árabes con la lengua era infernal. Así que, como dice mi padre, sólo quedaba "replegar banderetes i a casa".



La próxima vez que vaya a Contreras visitaré la zona del río que es la que me queda pendiente. Ya os contaré que tal me va.

Monday, May 24, 2010

EN EL MISMÍSIMO RÍO SENA (2ª PARTE)

Cita inicial: “De Francia lo admiraba todo: su cultura, su organización, sus paisajes; sólo había una cosa que detestaba…los franceses” (Jorge Luis Borges)
Prólogo: EL LUCIO Y EL SISTEMA BINARIO

La verdad es que el bass es un pez caprichoso. Un día entra a una cosa, otro día a otra, un día a un color, otro día a otro color, un día en superficie, otro día a fondo,…y en eso estriba el interés de su pesca. Pues de tamaño no deja de ser un pez pequeño y que además ofrece poca resistencia al otro lado de la línea.
El lucio, por el contrario, es un pez distinto. En términos generales, no tiene tanto misterio su pesca. Hasta el punto que a veces un ribereño o un niño de 5 años nos lo puede explicar en cualquier momento. El caso es que el lucio, aunque parezca tautológico, sigue un patrón determinado: o pica ese día…o no pica. O están puestos, o no lo están. Y es que si el lucio picara todos los días…acabaría por extinguirse. Y ya puedes hacer lo que quieras, pero hay días en que no mueven. Y que no mueven, oye…
Por tanto, el comportamiento del lucio es lo que el sistema binario a la informática: 1…o …0.

CAPITULÍN 7: NO ES PAÍS PARA PESCATEROS

Ya lo conté en la 1ª parte. En Francia los peces predadores son autóctonos, lo que te lleva al hecho de que no sólo existan tallas mínimas o cupos para llevarte a casa, sino que la época de veda se respeta escrupulosamente. Y son muchos los ríos que no han abierto la veda del lucio ¡hasta el 9 de Mayo!

Pez que veas en el nido
no le debes tirar
Pues míseros pescateros
Hay unos cuantos ya


CAPITULÍN 8: LA VISITA DE UN CRACK

Cita (para justificar una porra): “Se coneix que´l peix està marcant el canvi d´oratge”.

Que te venga a visitar Cisco, un pescador al que le avalan un bass de 3,260 kg o el haber sacado dos lucios de 7 kilos el mismo día…pues acojona.

El hecho es que de Cisco se aprende mucho. Uno puede pasarse largo y tendido sólo contemplando cómo pesca. Disfrutamos de un buen día. Charlamos, nos reimos, pescamos , andemos (nunca anduvimos), comimos,…en fin, una gozada. Nos lo pasamos en grande. Cisco pudo dar fe de lo bonito que es el paisaje y de lo emocionante que es la pesca en Francia. Y, erre que erre, ahí pude ver a Cisco nadando los señuelos por todo tipo de estructuras:

En fin, un maestro. Y como en la fabulosa revista http://www.depredators.com/ nos citan con cierta frecuencia, nosotros queremos hacerles partícipes de que, siguiendo su modelo, nos dispusimos nosotros también a probar nuevos señuelos ;o> :


CAPITULÍN 9: “TERRA VERGE”

Cita (de Cisco): ¡Espectacular!

Lo recuerdo perfectamente. Se encontraba mi padre conversando con un agricultor de la Ribera que se quejaba de lo mucho que están castigados los campos después de tantos años de cultivos citrícolas sobre el mismo sitio. Entonces mi padre le dijo:

- Pos ara allà dalt, per la Canal de Navarrés i tot això, s´està fent-se una taronja de molta calitat.

A lo que el hombre respondió sin vacilar:

- Clar……..es terra verge!

Pues ahí que llevé a Cisco, al estilo de la novela de Joseph Conrad "En el corazón de las tinieblas" a trabajar los señuelos por zonas aisladas, plagadas de vegetación, para nada castigadas. Quizá meses, o años ha, que no había pasado por allí ningún paseante

No me cabe duda de que allí había peces “de calitat”. De hecho Cisco tuvo una picada que no llegó a clavar, ¡lástima!, y un servidor tuvo que conformarse con la única visita de un pequeño lapicero:

Pero como dije en la primera parte de esta entrada: esto no es Vini, vidi, Vinci. Y así es que nos fuimos de allí con una casi porra.

I es que se coneix que´l Peix estava marcant el canvi d´oratge…”


CAPITULÍN 10: PESCANDO ENTRE SILUROS

Cita (sobre formas de cebado tradicional -de cómo un pescador de llissa se dirige a un xiquet que pasava en la bici pel riu de Cullera): “Xiquet, ves-te´n allà dalt lo riu i tira 4 cudols a vore si el peix baixa pac´ ací baix".

En el curso medio del Sena uno puede gozar ataques al señuelo por parte de truchas, bremas, percas europeas, luciopercas, lucios o siluros. Un pescador local nos comentó que no hacía mucho había pescado un siluro de 1,20 metros. Y que la mejor zona, “era la del puente”.


Y allá que nos fuimos Cisco y un servidor con mi equipo ultraligero (Cisco la calificó como “cañita truchera”) a tentar la suerte. Y pudimos ver in situ la técnica del clonk por parte de unos pescadores locales:


A falta de un clonk yo lo sustituí por otra forma de cebado equivalente: “anava tirant-li 4 cudols a Cisco en mitat lo riu”. I Cisco, mientras tanto, me lo agradacía gustosamente:

- Fill de puta!

CAPITULÍN 11: EL LUCIO Y LA “TÉCNICA DEL 8”

Lo había visto en videos sobre el musky, pero un avanzado pescador de lucios me lo comentó:

¡ Funciona! me dijo:

- Si quieres coger un lucio con la técnica del 8 ……….¡tócame el choch..! ;0>


CAPITULÍN 12: PESCANDO ENTRE ESTURIONES

Abundan en Francia los lagos privados vallados a cal y canto. Algunos son gestionados por clubes de pesca locales y otros directamente son reserva donde no se puede pescar o se pesca pagando. En Trelou existe un laguito de este tipo donde hasta el mismísimo Cisco pudo tentar la suerte.
Un día, tras pescar durante un par de horas en el río Marne y comerme una soberana porra me dispuse a probar unos lances en este lago. Pesqué un poco nervioso, más que nada por la posibilidad de que me picara algún…¡esturión!

La experiencia fue una maravilla. Un lago de apenas un metro de profundidad pero lo suficientemente grande como para que no pareciera que pescaras en una balsa. En 45 minutos saqué 3 lucietes, pudiendo ver los ataques en sus cristalinas aguas “en directo”.

Con pikie y con swimbait...¡terrorífico!

Y en eso ya justo, cuando me iba a ir del lago, en el momento más inesperado , sobrevino la locura…

De repente, en el fondo, sentí encallar mi señuelo, enrocado, inmóvil,…efectivamente se había enganchado en el suelo. Partí la línea y me fui a casa.

PD. ¿Qué creíais, que me había picado un esturión?...Menos películitas…

CAPITULÍN 13: EN LA PESCA COMO EN LAS SETAS (2ª PARTE)

(Recuerdo ahora la 1ª parte:
“Lo importante es dar con el roglet…¡ y que no esté tocao!…”)

Llega un momento que, “del roglet, el rodal o la manchica” ya no salen más setas, por más que se busque. Y dale que te pego, uno se empeña en seguir ahí, intentando tener éxito, casi buscando ya sobre sus propias huellas dejadas en el terreno. Pero no. Lo que se impone es un cambio de ubicación.

Pues bien, en la pesca igual. Llega un momento en que el recodo está ya supertrillao y que por más que uno se empeñe de ahí ya no salen más peces. Es el momento de mantener la sangre fría y tirar de motor para ir a otro lado…o en el caso del pescador de pie, de cambiar de escenario. “Cambio de orientación, bombeo de balón a la otra banda” que dirían en el fútbol.
Y así, simplemente con un cambio de orilla respecto a la jornada contada en la primera parte de esta crónica fue como pude romper con la porra que en aquel entonces me acechaba.


Y si de vez en cuando nos entra alguna perquecita brabucona…mejor que mejor

¡ale flamenca!

Otra forma de cambiar de orientación, y quizá la forma más fructífera, es pasarse por el bar más cercano…

¿una cervecita Jose?


CAPITULÍN 14: PALABRAS MAYORES

Cita de Jorge (cambiando su minicangrejo por un portentoso flapping hog): “Vamos a dejarnos de tonterías”.

La cabecera de la cuenca del Sena cuenta con 2 lagos semi-artificiales creados para contener las crecidas del río durante el deshielo primaveral. Al más puro estilo americano uno puede encontrar aquí resorts para la pesca.

Cuando uno afronta por primera vez un lago del tamaño de “un brazo de mar” no sabe muy bien por donde empezar. Yo me dejé guiar por algunos juicios (o prejuicios, según se mire):

- Que, al encontrarnos en el hemisferio Norte, el arco solar se encuentra en el sur, y es precisamente en la orilla sur donde, para una especie fotófuga como el lucio, hay más zonas de sombras proyectadas.
- Que los grandes lagos suelen padecer mucho de grandes olas causadas por el viento, de ahí que la mejor orilla pueda ser desde la cual sopla el viento, la Oeste, por encontrarse resguardada.
- Los lucios suelen ser una especie temerosa de los puertos y actividad acuática, con lo que descartaremos esas zonas.
- Al ser un lago artificial que sufre subidas y bajadas de nivel, para peces grandes, mejor centrarse en zonas donde exista agua todo el año, generalmente no lejos de la presa.
- Como el lucio gusta de guaridas, una buena elección puede ser la zona de transición entre la presa y la orilla que va a morir a ella.


¿Y esto a dónde nos lleva? Pues a la zona que señalo yo con una elipse roja, y que tiene una pinta como esto:

Creo haber contado aquí, en “Una historia de lucios” (y perdonad la autocita) lo que básicamente se resumiría con la teoría de que “el lucio más viejo del pantano vive en lo profundo de la presa”. Pues bueno, tuve la oportunidad de tentar la suerte un par de tardes en la zona señalada del Lac d´Orient, y los resultados no fueron nada malos.

pim-pam pim-pam toma lacasitos… No debí de andar muy desencaminado a la hora de localizar los peces, pues entraron con pikie clásico, crankbait o pikie de storm...
Y que por supuesto regresaron a su medio...

Se lo conté a Javi: puedo prometer y prometo que allí mismo se me desclavó un lucio del tamaño de un niño de 6 años, pero como ya dije aquí en otra entrada, “el que se te desclave ese superlucio que pica sin avisar es ya una tradición escandinava”.
FIN

EPÍLOGO:

Cita final : “Por momentos me sentía Jan Eggers…”


Cita conmemorativa: “Tras la jornada de pesca, ese olor a pescado en tus manos…ése, ése…es el olor de la victoria”

Espero que os haya gustado la crónica, para vosotros va.

Firmado, vuestro amigo Jaime F. “sillón Perca Sol en la Real Academia de los Peces” ;o>

Monday, May 03, 2010

Book de Miguel en Loriguilla

Hacía ya tiempo que no me pasaba por aquí, así que aprovechando mi papel de fotógrafo el pasado sábado en el embalse de Loriguilla, os dejo esta crónica. Esto no quiere decir que no haya ido a pescar, obviamente, pero por falta de tiempo y de fotos he tenido que postergar mi aparición.

Los astros se habían alineado para que los 4 mosqueteros de Yol acordarán ir a pescar a Loriguilla. Ese embalse del que los viejos del lugar llenan de pájaros "el cabezo a los zagales". Ese del que dicen que alberga Floridanus, una subespecie de black-bass digi-evolucionada del bass que podemos encontrar en el resto de embalses de la Comunidad Valenciana. Ni Javi, con una licenciatura en biología, puede explicar dicho extraño fenómeno.



Sí, Javi, el mismo que el día anterior con acierto nos había liado para pegar un madrugón "del copón", como se suele decir por tierras manchegas. Así que a las 6 habiamos quedados en la gasolinera de Pedralba junto con el incombustible Cisco. Sí, ese personaje que es padre, marido, músico y pescador a partes iguales, aunque últimamente lo consideraba como un pescador a medio camino entre amateur y pro por las horas que pasa sobre el agua y empezaba a mirarlo hacia arriba. Por otra parte, procedente de las "High Lands" donde se curten tíos "apañaos" (como dice Javi sin matiz sexual) venía mi compañero Miguel. Ese que no sé como nos las apañamos pero cada vez que quedamos para almorzar acabamos haciendo un pedido a Tackle Warehouse.

La cuestión es que llegamos a la cola del embalse tempranito, y Cisco "el explorador" y yo nos fuimos a buscar un sitio para realizar el desembarque. Tras hallarlo en la otra parte del río, condujimos a Javi y Miguel hasta el puestet. Tras la echada de barcas al agua no exenta de tensión que proporciona una rampa algo improvisada y virgen, nos dispusimos a batir orilla.



La cola del embalse nos daba una explanada con 3 metros de profundidad uniforme y con chopos verdes desperdigados aquí y allá. Miguel pescaba los árboles mientras yo montaba (las cañas), al igual que hacían Cisco y Javi en la otra barca.

Empezamos a batir el margen derecha río abajo con spinner, crankbait y jerbait, cuando llegamos a la primera curva ya había tenido la primera picada de un luciete de 40 centímetros que se soltó. Poco después en una pequeña récula Miguel sacaba el primer luciete, de los muchos que sacaría hasta 5.

Cuando llegamos al puente de la tubería empezó el espectáculo, lanzo la spinner a la orilla y patapam, un lucio de 2-3 kilos, al momento Miguel, otro luciete. Estabamos rodeados de alburnos. Avanzamos un poquito, y vemos por la orilla un par de truchas frezando, increíble.

No habiamos avanzado más de 5 metros cuando Miguel tiene una picada de un lucio bueno, tan bueno que tuve que llevar la barca al medio del cauce. Aquel lucio empezó a tirar como una bestia con el pointer entre sus dientes, tras una lucha de varios minutos, pudimos subir un pedazo lucio al barco. Era el récord personal de Miguel, una lucia de 5.5kg.



Seguimos teniendo picadas de lucietes, y creo que Miguel sacó otro. Cuando pasamos el puente, patapam, una picada brutal casi arranca la caña de las manos a Miguel. Era una carpa que tiraba como una loca cada vez que nos veía. Al final la subimos al barco y Miguel flipaba. La actividad era frenética.



Poco después en una cobertura con un skitter-grub blanco (sí, como el de la foto del "molt honorable") una picada clarísima que clavo con tan mala suerte que se me suelta al pegar en una rama.

Seguimos hasta la primera gran récula donde vimos un par de basses pequeños que no picaron a nada. Vimos más tarde un nido con una hembra muy buena, pero que pasaba de todo y un macho que ahuyentaba a las carpas.

Nos cruzamos de orilla a la parte donde está sumergido el antiguo pueblo de Loriguilla. Allí ya pegaba el viento, y con ello viene la spinner, pero con la baja densidad de bass en Loriguilla no tuvimos picada hasta que Miguel hizo salir uno con su zara spook. Yo flipé, con el viento que hacía, pero protegidos por los arbustos, aquel bass atacó el paseante de Miguel. Era un bass normalito, pero siendo el primer bass de talla la recompensa era enorme.



Antes de llegar al cañón, cruzamos de orilla para reencontrarnos con los cracks, Cisco Y Javi. Javi había fallado uno muy bueno con el señuelo ya en la boca, y Cisco llevaba 2 ó 3 basses y un lucio, "casi ná".

Para entonces, los truenos y los nubarrones negros nos habían cercado, era tarde para huir. Como dice Jaime, nadie se acuerda de los cobardes. Así que comimos tranquilamente, contando los lances de la jornada en una compañía inmejorable. Como no podía ser de otra manera, después de los lances, vinieron los temas recurrentes que tanto juego dan.

Después de comer, en lugar de salir corriendo como personas sensatas, nos enjugazamos pescando la última récula. Miguel con su jerkbait sacó el último, y yo empeñado en sacar uno bueno con un skitter grub ni los olí. Creo que Cisco y Javi sacaron otro en esa misma récula.



Y jugando, jugando, nos pilló la lluvia, empezó a llover de forma intermitente hasta que llegamos a los coches. En ese camino de vuelta me dió tiempo de sacar otro luciete. Ya llegando al coche la lluvia arreció y nos mojamos "un poco". Tras esperar un rato a que dejara de llover, sacamos los barcas a mano, es decir en modo "bueyes de labranza" y huimos a casa.

En definitiva, una población de lucio creciente, muchos lucietes de 2 años aprox., y pocos basses desperdigados entre nubes de alburnos por doquier. Una lástima que no sacaramos un Floridanus, pero la próxima vez será.

Thursday, April 29, 2010

EN EL MISMÍSIMO RÍO SENA

Cita inicial: “Las porras son al pescador lo que las cuestas son al ciclista. Detrás de una…irremediablemente viene otra”

PRÓLOGO: LA PESCA Y LA CRISIS

Tal y como se ha puesto la crisis y con el paro que hay…amigo… tal vez debieras pensar en acomodar tu cabeza al hecho de llevarte a la boca la comida esa que destinas al anzuelo de los peces”.

CAPITULÍN 1: DE PÊCHE EN PÊCHE…

En Francia, hay tanta superficie fluvial que uno no sabe por donde empezar. Como sucede en otros países europeos, lo único que te echa para atrás para no ir a pescar con más frecuencia es la escarcha esa que el frío helador te deja en las manos buena parte del año…
Y claro, la gente local es ajena a que estos riachuelos, canales y estanques que pasan por al lado de sus casas albergan multitud de especies piscícolas…y poco que les importa. La pesca aquí es una pesca en soledad, tradicional, como los antiguos. “Back to innocense”, todo el río para uno, sin preocupación de que suceda un fenómeno harto frecuente y ruidoso en España: “
Nitro p´arriba… Nitro p´abajo”.

Río Aube, afluente del Sena, a su paso por Plancy

La cuenca del Sena y sus afluentes es ejemplar en todo esto. Desde su nacimiento con afluentes donde las truchas y vacas se dan los buenos días, pasando por multitud de mini-lagos, estanques, ríos 3 veces más anchos que el Ebro o canales por donde navegan barcos industriales.

Afluente del Aisne (cuenca del Sena), cerca de Reims

Lucios, percas europeas y luciopercas dan la bienvenida al pescador más intrépido. ¿Jaime, y basses no hay? No, no hay.

Estas son las “condiciones” que uno se encuentra en el este de Francia.

CAPITULÍN 2: “LES CONDICIONS”

Lo recuerdo perfectamente. La conversación sucedía en el río Júcar a su paso por Sumacárcel. Un pescador recién iniciado conversaba con mi padre sobre las luciopercas:

- Ara per ací s´estàn agarrant-ne molts bitxos d´ixos.
A lo que mi padre contestó:
-
Pos dalt a la presa (de Tous) també n´hi han.
A lo que el hombre, totalmente sorprendido, se dijo:
- Dalt?
Para después, tras unos segundos de recapacitación, añadir:
-
Clar, més condicions encara!

Pues bueno. En Francia, los lucios, las percas y luciopercas son peces autóctonos que habitan sus ecosistemas naturales originarios, que son la inmensidad de ríos, lagos y estanques con que cuenta el país. Y donde depredadores y depredados conviven en natural equilibrio. Esto hace que la densidad de predadores sea relativamente baja, lo que lleva a que las jornadas de pesca sean en cierto modo algo porreras. De ahí que aquí no exista mucha gente especialista en esta pesca, y los que la practican, lo hacen al estilo tradicional, como si de la pesca de ciprínidos se tratara, bien sea con pez vivo o muerto, o con señuelos "apañaetes" lejos de la vorágine que el marketing del bass mueve en España.




Por el contrario, ¿qué “condicions” tenemos en España? En España tenemos hábitats artificiales, que son los pantanos, sujetos a constantes cambios en el nivel del agua embalsada, donde conviven especies foráneas artificialmente repobladas y en perfecto desequilibrio. Y esto conduce a la actual situación pesquil en nuestro país: o hay embalses donde te hinchas a sacar peces (llámalo Navallana, Sierra Brava,…) o bien no sacas nada de nada (llámalo Mequinenza, Ricobayo o pon el nombre que tú quieras).

Así es que, a pesar de contar Francia “con unes condicions inmillorables, amic meu”, en cuanto a pesca se refiere,
“ja m´agradaria a mi qu´ací fora tan fácil agarrar… els bitxos ixos”.

CAPITULÍN 2(bis): “LES CONDICIONS” (2ª PARTE)

Por cierto, y permitidme un inciso; la foto siguiente la tomé este verano en Estocolmo. Si bien en España tienes que irte a la poza más recóndita del río más escondido de Asturias, en Suecia uno es capaz de pescar un salmón atlántico en el centro de una ciudad de un millón de habitantes.

Les condicions, les condicions,…

CAPITULÍN 3: POCA ACTIVIDAD INICIAL

Decía el fabuloso escritor Wenceslao Fernández Flórez en su cuento “El Bosque Animado” que en el río vivían unas vivaces truchas que no paraban de saltar y jugar. Y el hombre se conoce que sabía del tema, pues apuntaba que habían de dos tipos “pintonas y asalmonadas”, lo que viene a ser truchas fario y truchas arco iris. Y además añadía algo particular y veraz:

“el río también lo poblaban otros peces perezosos y antipáticos”, las anguilas, “a las que no les gustaba saltar…”.

Pues bien, la jornada en el Sena comenzó con poca actividad, sin picada alguna, como las anguilas, tal que por un momento me sentí de nuevo pescando en …¿Tous?


CAPITULÍN 4: EL TAMAÑO SÍ IMPORTA

Cita: “Nacho Vidal es a los hombres lo que un Mogambo es a los vinilos”.

Ande o no ande…caballo grande.

Como diría un famoso pescador catalán que aparece en los vídeos: “cuando el agua se riza por el viento o las aguas toman color por la lluvia es el momento de incrementar el tamaño de los señuelos o de echar mano de colores más vistosos”. Aquí abundan las aguas color chocolate y claro, toda esa retaila de señuelos vistosos que las revistas de pesca nos hicieron comprar en los años 80 y 90 y que no servían para nada pueden ser una buenísima opción. Echaba de menos señuelos que tengo en mi casa cogiendo polvo, tipo Fat Rap naranja eléctrico, de color amarillo chillón, “Fire-tiger” y cosas así….que en España, al igual que le sucedía a Gudjohnsen en el Barcelona, están clamando para que les dé minutos. De hecho, en un principio apenas me traje un par de precarias rapalas…”que parecían cansadas”.

Pero en mi regreso a España por Navidad recargué la caja con todos estos señuelos olvidados que desbordaban de energía contenida en ¡más de una década! Por cierto, prestad atención a la spinner que aparece abajo…importada de los mismísimos Estados Unidos de Xirivella. Por si alguien no se ha dado cuenta todavía es una genuina
“Ximo Baits”.

Seguro que los frutos no tardarán en llegar...

CAPITULÍN 5: EN LA PESCA COMO EN EL LIGAR

(Recuerdo ahora la 1ª Parte: “Es anar als puestets”)

2ª PARTE:

Me lo contaba mi amigo Fran. En su piso de estudiantes, un Murciano se afanaba en darle lecciones de ligoteo a un bajito valenciano de poble:

- “¡Pero tú cómo vas a ligar, con la cara de Alfredo Landa que tienes y lo cutre que vistes!
Para ligar hay que peinarse p´atrás, vestir chulapo, pisar con garbo…hay que creérselo
¡hay que ser americano!

Pues bien. A veces en la pesca hay que creerse americano. Usar señuelos de última moda y lanzarlos con garbo y recoger deprisa. Y así me dispuse con mi Spinner de doble pala, una dorá, una plateá…impecable artificial para tantear el terreno pues, como dice Javi, “son señuelos que mueven agua” pero, a pesar de lanzar en coberturas de ensueño que hay por aquí, salidas como del Príncipe de Beckelar, tipo ramas de sauce llorón que caen sobre el lecho del río o nenúfares de esos que apareen en las revistas y, además, de saberte que hace semanas o meses que ningún señuelo nada por esas aguas…

“contra lo que podría pensarse…esto no es “Vini, Vidi, Vinci”.


CAPITULÍN 6: LA FALACIA DE LOS SENTIDOS.

Cita: “De los sentidos no se obtiene conocimiento verdadero” (René Descartes)

Estaba yo pescando cuando me dispongo a cambiar el señuelo. Sería a unos 5 o 6 metros de la orilla, al tirar el señuelo a tierra me veo como que se mueve algo así a 4 paticas, caminando como un bebé. Se trataba de una ranita. Hacía siglos estelares que no veía una en España, y menos allí, entre el césped. Mi subconsciente me traicionó. Me dije:

-¡Ostras!, ¿qué bichico es éste?

Pues bien, en una de mis recogidas de señuelo vi cómo un Black bass bellísimo, atigrado, con aletas que variaban del naranja atardecer al rojo carmín, seguía mi señuelo…era una perca fluvialitis. Mi subconsciente me traicionó nuevamente, me dije:
- ¡Qué Black bass más bonico!



Y así fue, como poco a poco los "superseñuelos" se pusieron el mono de trabajo y empezaron a dar sus frutos:


Fat Rap Electric Orange Tiger...¡terrorífica!

Y es que, como una vez que me dijo Paco Revert al intentar venderme uno de esos señuelos que nadie compra: "Llévate ésta...todas pescan".

Y pim pam, pim pam, otra que entra:

Las autofotos nunca fueron sencillas...

Entonces decidí apostar fuerte. Me centré en mi spinner una cuchara plateá, otra dorá y erre que erre "¡todo el mundo batiendo orilla! " Y en eso que un luciete vino a saludarme, sin llegar a entrar. Buena señal, cuando el pequeño come, el grande quiere...Continué unas dos horas más en busca de algún lucio de mayor trapío...pero ¿sabéis qué? pues eso...nada de nada. Así es que me volví a poner un señuelo chiquitito, pues, como bien pudiera decir Jorge, "no sólo de lucios vive el hombre".


Y poco a poco la luna iba abrazándome, así es que decidí recoger los bártulos. Para otro día dejo el contar aquí lo que acontecería en otra jornada con este lucio que decidió comerse la cola de mi pikie de Storm.

Y me despido con esta bella foto de ese mismo día con el sol posándose cariñosamente sobre el río Sena... espero que os haya gustado la crónica.


Epílogo: La ley de murphy del pescador

1- Toda la semana esperando el momento y el sábado llegas al pantano y hace un viento de cojones.

2- Cuando descubres al fin donde se ponen los peces, el pantano sufre un cambio brusco de nivel.


Dedicatoria:

Hacía mucho tiempo que yo no publicaba nada. Y quiero dedicar este artículo a Jorge, por ser el que más entrega a puesto en mantener este blog. Por la franqueza de sus crónicas, sin importar revelar técnicas y señuelos, y por el bien de todos. Y por aportar un poco de ética a la Bass UPV.

Continuará...


Un abrazo.

Monday, March 15, 2010

Doblete Tous-Contreras

Mi compañero Miguel tenía ganas de volver a Tous para ver si conseguiamos sacar alguna tabarda. Para ello nuestro propósito era subir más arriba que de costumbre para ver que había por allí.

Así que nos fuimos directamente arriba y tras una hora y hartos de navegar a paso tortuga paramos en la primera récula en la entrada del cortado, pero no tuvimos ni picada. Así que subimos batiendo la orilla de la derecha también sin picada, hasta la récula de Paco. Allí, Miguel tuvo una picada en el mismo punto de la récula donde yo había sacado el segundo bass la semana pasada. Era un bass de 1.7kg, pero por desgracia después de hacer algunas fotos con mi móvil y una vez liberado el pez me dí cuenta de que no se había guardado ninguna foto. Tras reprimir mis ganas de lanzar el móvil al agua seguimos entrando en la récula con coberturas por doquier, y cuando nos dimos cuenta teniamos un bass de kilo y pico siguiendo la barca. Los basses estaban empezando a entrar en freza. En ese momento, miro hacia abajo y veo una tortuga de aproximadamente un kilo entre las ramas a unos dos metros. La tortuga mira hacia arriba para mirarnos, y sin dudarlo sale en nuestra búsqueda, se acerca a la barca, sigue acercándose, pensaba que en algún momento se daría la vuelta y se iría, pero no, me arrodillo, y simplemente la cojo con la mano. Tan sencillo como eso, como si estuviera adiestrada, la cogí y la subí a la barca, le hice una foto que no salió (lo mismo que la anterior de Miguel). La coge Miguel, y cuando nos descuidamos se había tirado una ventosidad con un olor tan desagradable que tuvimos que devolverla al agua donde volvió donde estaba. Increíble.

Poco después, Miguel lanza hacia dentro de la récula y patapam, tiene otra picada, sacando el mismo bass que saqué yo en esa récula la semana pasada. Era fácilmente reconocible por su delgadez, su lomo con tonos grisáceos como si de un hongo se tratara, y la mandícula inferior partida lo identificaban inequívocamente.



Salimos de esa récula entre carpas y basses deambulando por allí, y nos fuimos a la siguiente récula río arriba que hay a mano derecha. Allí nos encontramos con unos individuos de dudosa moralidad con un motor de eléctrico de los buenos. Salieron estos individuos de la la récula y nosotros con ellos, pero al salir, mi compañero Miguel que estaba en racha, patapam, "un altre", como suele ser habitual en esta época y como no podía ser de otra manera, con un un jig de jewel. Este pez era bueno, era corto pero rechoncho dando un peso de 1.9kg. Por mi parte, seguía con mi porra.



Así que fuimos bajando por si nos quedabamos sin baterías (y no nos equivocamos). Salimos de los cortados sin picada parando en alguna de las réculas que hay a mano derecha. También aprovechamos para comer. Desde aquí hacer un pequeño homenaje a mi madre que salida tras salida me prepara exquisitas viandas como las que se observan abajo.



Mientras Miguel dormía la siesta tras la comida aproveché ese momento para introducirnos en un agujero de gusano y trasportarnos a una récula en un universo paralelo. La cuestión es que en esa récula había una impresionante cascada que se precipitaba desde varios metros de altura. Estabamos cautivados por la belleza de esa récula cuando miro hacia el agua y veo flotando una cosa redonda de tamaño de una moneda de 2 euros. Era una tortuga diminuta, que al igual que la anterior, me arodillé y la cogí con la mano. Doblemente increíble. Tras aplacar los instintos humanos de Miguel, la liberé para que algún bass juegue con ella.



En eso que al llegar al fondo de la récula sale disparado un bass desde unas coberturas. Instintivamente lanzo el jig en su trayectoria sin ninguna esperanza de que picara, sin embargo lo hizo. Noto la picada y clavo como un resorte, tiraba mucho, pensaba que era un 3000, que digo un 3000, un 4000. Finalmente, mi caña "locals only by Revert team" no le dió cuartel y lo subimos a la barca. Un bonito bass de 1.7kg tan rechoncho como sus compañeros.



Salimos de récula y probamos en la zona de la arboleda, pero nada de nada, después nos cruzamos de orilla a la récula de enfrente, pero sin picada. Con esto y casi sin baterías llegamos a la rampa de desembarque y nos retiramos a nuestras moradas.

Por mi parte, tuve el tiempo justo de llegar para poner a cargar mis baterías, cenar e irme a dormir, pues al día siguiente tenía una cita con un músico-pescaoret. A las 8 y pico estabamos a los pies de un impresionante Contreras con 3.5 grados bajo cero y un agua a 7 grados. Me recordaba mucho al Tous del pasado año, no por la temperatura, sino por las coberturas, pero en este caso eran mayores y más abundantes. Podiamos encontrarnos pinos verdes de varios metros de altura en medio del embalse sobre una punta oculta por el agua. Además el agua era más turbia que en Tous.



Subimos río arriba batiendo orilla teóricamente buscando los lucios ocultos entre las coberturas, pero nada de nada. Buscamos una récula grande refugiada del viento, pero ni con esas. Probamos de todo, jigs grandes, jerkbaits, pikies, mogamos, spinner, crankbaits, etc., pero ni picada, ni verlos, sólo vimos un alburno herido en superficie.

Así que le propuse a Cisco buscar los cortados que hay dirección a la presa y pescar más profundo. Allí estuvimos pescando más despacio todas las puntas a diferentes profundidades, pero los lucios no daban la cara. Llegamos hasta la zona donde se ensancha el embalse desde donde se puede ver la presa del Collado. Había una montaña sumergida muy interesante que pescamos despacio. Allí vimos un bass de palmo puesto en la cobertura.

También se había formado una isla enorme en ese punto desde el cual se ve la presa del Collado, a la que le dimos la vuelta. También pescamos otra zona de puntas con una récula profunda al lado enfrente de la isla.

Finalmente, volvimos por el cañón de camino a la rampa de desembarque. Nos pusimos a pescar con pikies nuevamente despacio y pegados al cortado a 20 y pico metros. En eso que estaba Cisco felizmente pescando con su pikie haciendo dientes de sierra a esos 20 y pico metros, cuando nota una picada, clava, y en la primera arrancada que hizo aquel pez le partió su trenzado de 40 libras. Y con eso nos quedamos. Cisco se quedó sin palabras después de horas de probar y probar, y yo, despagado, sentí que habiamos perdido la picada del día.

Así que con esa picada fallida, recogimos bártulos y nos dirigimos para la rampa de desembargue con dolor en el corazón. Por cierto, la rampa está bastante bien, pues está completamente asfaltada y es posible dar la vuelta con el remolque abajo sin problemas. Sin embargo, la pendiente no es suficientemente pronunciada para un turismo y hay que tirar la barca por la zona de tierra que tiene mayor pendiente.



Cuando llegamos nos encontramos con los incombustibles ribereños en camiseta de tirantes (y eso que estabamos a 5 grados) que llevaban montado un senko. Tuvimos que escuchar, tras reirse de nosotros por nuestra porra, que habían sacado un lucio y otro que se le había escapado esa misma mañana. Las cosas que hay que escuchar y ver... y es que tiene que haber de todo en este mundo.

Con esto dieron por finalizadas dos jornadas de pesca levantándome a las 6 de la mañana y volviendo a casa a las 9 de la noche. Tous en su línea por estas fechas y lo de Contreras, una lástima, podría haber tenido un final feliz. De todas formas, me quedo con la compañía inmejorable que tuve en esos dos días, Miguel y Cisco.