Sunday, May 31, 2009

Benagéber sigue sin explotar

Tras un breve paréntesis en mi labor como cronista de este blog, vuelvo a las andadas, esta vez fuimos con Javi a Benagéber.

Como viene siendo habitual entre Javi y yo quedamos en la gasolinera de Godelleta a las 6:30, un lugar menos controvertido que otros donde se puede quedar y que, sin razón aparente, me ha traido a la memoria una de las mejores escenas del cine moderno. El camino se nos hizo corto al ir de tertulia recuperando los tópicos reiterativos y otros nuevos que hemos incluido en nuestro repertorio.

La cuestión es que a las 8:30 ya estabamos rumbo a la orilla de la izquierda del cortado con nuestros mejores jerbaits y crankbaits listos para hacer salir al bass más receloso. Yo con mi nueva línea Seaguar Abrax de 10lb en un proceso de conversión a la pesca finesse de la que tanto me ha llenado la cabeza de pájaros el molt honorable del VBC. A los pocos lances tuvimos, bueno yo tuve, una picada, pero se soltó y otra un poco más tarde. Pronto nos cortaron el rollo y nos cruzamos con un barca de esas que llevan KERS, así que nos fuimos a la orilla de la parte de la derecha del cortado y seguimos con jerkbait y crankbait, pero nada. Estos señuelos los alternabamos con un cangrejillo y una kut-tail en las zonas más querenciosas. Al final en una zona de estás Javi tuvo una picada sutil que se convertiría en el primer pez bueno, de 1.2kg. Así seguimos batiendo orilla hasta que vimos uno bueno puesto en un rinconcillo, Javi le tiro el cangrejillo, pam, picada, y patapam clava el pez, con tan mala suerte que también se clava sobre una rama suelta. Empieza a traer el pez como buenamente puede, pues era bueno, estaría en su 1.8kg seguro y cuando estaba a 3 metros de la barca se suelta. Después de ese pez tuvimos muy pocas picadas, los peces estaban muy parados, inactivos y las picadas eran inexistentes. Había que pescar despacio, pero el problema es que hacía viento. Sacamos alguno más de esos pequeñetes, posiblemente de talla, pero no me daban "gocico".

Nos pasamos a la orilla de la derecha de la presa, para comer como señores mientras veiamos como la fuerza del oleaje se hacía cada vez más intensa. Empezamos a pescar esa orilla con spinner como buenamente podimos, pero los peces no daban la cara y menos pescando con spinner, demasiado rápido para como estaban los peces, y con un oleaje que con tenernos en pie era suficiente.

Por fin entramos en la récula de la derecha de la rampa y ya con menos viento pudimos pescar con jig y cangrejillo más despacio. Esto me permitió salvar el día al sacar un bass de 1.3kg en la parte de fuera de un arbusto semisumergido. Los peces estaban muy lentos e inactivos, no cogimos ninguno con los ojos rojos, como si no estuvieran en freza y las picadas eran escasas. Cuando salimos de la récula para pescar la orilla de enfrente de la rampa que estaba más protegida del viento nos vimos recordando las olas del segundo día del Caspe. Así que como hicimos en aquella ocasión recogimos bártulos y para casa.


Allí en la rampa nos encontramos con compañeros del VBC, como el compañero de Paco Revert, al que le echamos una mano a sacar la barca, y el compañero del Panaero, que me tiene que perdonar pero no recuerdo su nombre. Luego cuando estabamos recogiendo la barca para partir hacia casa, mantuvimos una tertulia muy agradable con unos compañeros pescadores de Guadalajara y foreros de SpainBass. Estando allí tuvimos la grata sorpresa de la visita de la Guardia Civil a eso de las 17:45, que aparcó y se acercó andando a la rampa de desembarque para ver si venía alguno de los del KERS. Con esto nos fuimos para casa, que al igual del viaje de ida, fue acompañada de una animada conversación más una sesión remember de frases míticas.

Un abrazo a todos y nos vemos pronto en Cortes :-)

Wednesday, May 27, 2009

BENAGÉBER-2 (EL MONSTRUO DEL LAGO NESS)

Esta será la crónica de la última salida de la temporada de la escuela de Bassupv. Casualmente coincidió con el XV aniversario del Valencia Bass Club y los miembros de este club atendieron a sus compromisos sociales por la tarde.

La mañana empezó pronto cuando el despertador apedreó mi cabeza bien temprano para poder tener el barco enganchado pronto y emprender el camino a Benagéber.

La llegada al embalse fue impactante porque estaba por encima del 90%, realmente precioso. Vicent y yo nos pusimos a pescar como mandan los cánones en este pantano y después de varias persecuciones infructuosas por fin Vicent sacó el primero del día.






Pronto le seguiría alguno más río arriba. Yo aun llevaba porra cuando en uno de los lances con el Staysee de Lucky Craft (Terrorífico) noto un parón seco, ahí estaba el primero de la mañana cuando en eso que veo que se acerca y cual fue mi sorpresa cuando en vez de un bass llevaba prendida una carpa de un tamaño más que notable. Después de un rato de pelea (más que pelea conservar la dignidad de la caña y oir el carrete chillar) y de unas cuantas intentonas de Vicent con el salabre por fin conseguimos hacernos con ella. Un animal sobervio que dió un peso de 6'7 kg en la báscula. La imagen lo dice todo.


Después de esto fueron saliendo peces aquí y allá de muy buen tamaño. Vicent sacó 2 o 3 por encima de los 2 kg demostrando el saber hacer.







Ya por la orilla izquierda y después de haber sacado, fotografiado y devuelto unos cuantos pepinos, llegamos a una zona con un arbol tumbado y una densa vegetación sumergida que afloraba hasta la superficie lanzo al otro lado de la cobertura y justo al llegar a ella noto como se para el crankbait. Lo primero que pensé es que se me habría enganchado en alguna rama, pero no, un cabezón enorme rompió la superficie del agua y después de una intensa pelea izamos al barco mi nuevo record de bass. Un pez guapísimo de 2'5 kg y medio metro de largo (usando la regla federativa homologada), en el vídeo se ve sin trampa ni cartón.







Después de eso, la cosa flojeó bastante y sólo salieron 1 o 2 más y no muy grandes. A mediodía dimos por concluída la sesión matutina con la comida de hermandad con el VBC en la pinada. Después de la comida, la bebida y la fumada, me bajé para casa y me dejé a los compis allí a la espera de lo que les deparar la noche... Eso ya lo contarán ellos si quieren.




BENAGÉBER - 1

Hola a todos, como veo que al final nadie se ha animado a subir al blog las últimas andanzas de los bassupv lo haré yo. Este relato versará sobre la primera salida a Benagéber con la Escuela a primeros de mayo.


Los partners esta vez fuimos Vicent, Yolanda y yo. Estuvimos pescando con crankbaits todo el tiempo y la verdad es que los peces estuvieron bastante duros pero al final aun conseguimos sacar alguno, de hecho, conseguí establecer mi record con foto y peso homologado. Fue un bass de 2 kilos (este record tardaría poco en ser pulverizado).




Como ya dije el día transcurrió pescando rápido como ya he dicho y con pocos peces hasta que ya casi cuando nos íbamos, en unos árboles Vicent clavó 1 en uno de esos lances suicidas que le gustan a él, dió 1’9 kg en la báscula.



A los pocos lances Yolanda pincha otro de kilo y pico también. La presión pesaba como una losa sobre mis hombros, a los pocos instantes pam pincho uno, ya estaba, pero no, resulto ser uno pequeño que no llegaría al kilo.
La jornada la dimos por terminada, pero en el lance siguiente para estirar el hilo la suerte se mostró benevolente y clavé un buen bass de 1’8 kilos que endulzaría un poco el sabor agridulce después de un día corto en capturas y largo en lances.

Pues eso es todo lo que dió el día, esta ha sido una crónica corta pero después de tanto tiempo los detalles empiezan a olvidarse.

Sunday, April 19, 2009

LA TORMENTA PERFECTA

Después de ver que algunos sin vergüenzas tenían la desfachatez de irse a pescar entre semana, hasta por la tarde!!!¡¡¡¡ Jaime y yo decidimos salir el sábado como hace la gente decente (lo dejo ahí ggg). Estábamos dudando entre Tous y Escalona pero después de recibir los informes de nuestros predecesores decidimos ir a Escalona que nunca defrauda. El día pintaba un poco regulero o como dice mi awelo, si sale con barbas San Antón y si no la purísima. Pues eso, que hice sol, nubes, sol, lluvia en modo gotas gordas como puños...





En lo q a la pesca se refiere, había en el agua 4 barcas, todas ubicadas desde la zona de la recula grande hacia la presa. Decidimos subir directos a los everglades a "pescatear", la estrategia estaba definida. Empezamos a ejecutarla y a los 5 minutos pescando con un crankbait Jaime tuvo una picada, o como le digo yo, había tocado una rama ;) Lanzó otra vez para confirmar la rama y oh! sorpresa cuando pincha un luciete.






Ya animados y con la presión sobre mis espaldas seguimos pescando a texas con el cangrejo y con jigs. En poco tiempo y con picadas bastante claras saqué 3 peces en zonas de vegetación. El más grande hizo 1'350 kg. Peleó como un burro pero al final subió a la barca.







Seguimos pescando en esa zona pero ya no obtuvimos ni picada. Pasamos a la orilla de enfrente hacia la presa pero nada. Como vimos que en la recula grande había 3 barcas, cruzamos en frente y nos metimos en la otra. Tampoco tuvimos respuesta y llegamos hasta el fondo, donde entre un río o barranco que bajaba bastante agua. Allí justo a una corriente, lanzó jaime un swimmsenko y un lucio apostado cual trucha fario se lo comió para nuestra sorpresa. Foto y al agua.



Después de comer entramos en la recula grande, pero al poco tiempo y con las nubes pisándonos los talones y dejándonos precipitaciones intermitentes tuvimos que salir apresuradamente al oir el ruido de un trueno sobre nuestras cabezas. Pues eso es lo que dió este día.


Nos vemos la semana que viene.

Tuesday, April 14, 2009

Jueves Santo en Tous

En esta salida había quedado con Cisco para ir a Tous, un embalse que él nunca había pescado desde barca, y que en esta época los peces estaban dando la cara. Era jueves santo y aquello era un festival de barcas, cuando llegamos a las 8h había ya dentro 7 u 8 barcas.

La cuestión es que cuando acababamos de echar el barco llegó una pareja encantadora que nos acompañaría en nuestra jornada matutina de pesca.

Fijaos como Vicent hace break-dance para calentar los músculos, mientras Jessi parece que lo acompaña cantando apasionadamente. Coñas aparte los seguimos hacia la cola de Escalona cada uno pescando una orilla.

Poco tardó Cisco en sacar su primer pez, aunque era un poco pequeñuelo (estaba sólo calentado):

a lo yo respondí sacando con un ika un pez que hace honor a mi tamaño:


Y así seguimos sacando peces aquí y allí, con ika en la mayoría de casos, hasta que divisamos en la lejanía la presa de Escalona, una estampa inolvidable. Los peces deambulaban por todas partes y las picadas se sucedían, a pesar de que la barca no siempre se estaba tan quieta como nos gustaría. Aquí os dejo alguno de los que sacó Cisco en nuestro paseo en barca:

y aquí otro:


Después fuimos volviendo por donde venimos (backtracking) pero por la otra orilla. En eso que adelanto un poco más rápido con el eléctrico de popa, mientras Cisco jugueteaba con su señuelo secreto lanzando a las orillas haciendo power-fishing. En eso que de repente le picó un tochete de 1.750kg, récord personal que haya pesado. Ese mismo señuelo secreto le abrió las puertas del cielo de los pescadores de Mequinenza, cuando el anterior fin de semana clavó dos peces haciendo un cupo de casi 3kg, superando a la mayoría de participantes de los sociales que se celebraban ese mismo finde en Mequinenza. Aquí os dejo el tochete de Cisco:


Después comimos al sol, con un calor impresionante, y salimos de la récula de Escalona con un viento importante, y nos subimos a la arboleda, también llamada Terrabona, donde en una récula refugiada del viento tuvimos varias picadas y al final saqué uno, aunque podrían haber sido muchos más.


Con esto y ya con prisas porque nos quedabamos sin luz volvimos a puerto, habiendo sacado unos 12 peces por encima de kilo y habiendo fallado lo indecible. Como suele decir Vicent: "A ver si nos ponemos las pilas". Pues eso, la próxima más y mejor.

Sunday, April 05, 2009

Salida a Cortes con la escuela

Primeramente enmarcar esta crónica en una salida con la escuela BassUPV a Cortes en este fin de semana donde se esperaba que hubiera mucha gente pescando, y tras haber pasado recientemente un frente frío que duró un par de días del que no sabiamos como los peces se habían recuperado tras otros dos días de buen tiempo.

Y con estos últimos pensamientos en mente salí con mi barca rumbo a Cortes. En la vía de servicio de Buñol me encontré con Leyton y Mascarell, que tras adelantarlos sólo por picar a Leyton, me adelanté un poco hasta que un par de camiones (camino al vertedero de Dos Aguas) nos ralentizaron la marcha e ibamos todos como un convoy. En una argucia no propia de un doctor, cuando llegué a Macastre me desvié por el centro del pueblo para puentear a los camiones, mientras el resto seguía por el by-pass que rodea al pueblo. Pude sentir como los ojos de Leyton me seguían pensando lo que todos pensáis. Mi estrategia salió bien y llegué mucho antes que ellos. Ya os podéis imaginar lo que me llamó Leyton cuando llegaron a la rampa, conociéndolo, no podía ser de otra manera.

Para colmo de los colmos para Leyton, estaba Miguel García arreglando su barca tranquilamente en medio de la rampa cuando intentó botar el barco. Tras intentar un par de veces hacer la maniobra esquivando el barco de Miguel, se dió por vencido, y ya viniendo calentito, casi se le tira al cuello a Miguel :-) Al final le ayudé a Miguel a tirar el barco. Cogí el mío que ya estaba botado y me fuí para el punto de quedada a paso de tortuga, mientras Miguel pasaba por mi lado como una exhalación.

Cuando llegué a la rampa del Ral, y tras los comentarios jocosos sobre los correos de asistencia de Bruno a la salida de pesca, lo subí al barco y nos fuimos para la récula de la casa. Cuando iba a entrar en una récula me encontré con que ya estaba ocupada por Alex y Fran subidos en la derbi que ya se pueden considerar parte de la fauna de Cortes. Además la derbi con su color verde se mimetiza. Pescamos enfrente de la casa a la derecha de Alex y vimos uno de 2kg por las orillas que no picó. Yo llevaba una un ika y Bruno, un shadow (fluke blanco). No tuvimos picada mientras saliamos de la récula de la casa rodeando los cañizos finos. En ese momento monté una kut-tail en color cinnamon. Llegamos a la playa con árboles grandes que hay a continuación, y cuando llevaba felizmente mi kut-tail por el fondo noto una picada puntual, seguida 2 segundos más tarde por una sacudida, clavó y empieza a tirar, estaba ya emocinado pensando en el bass que iba a sacar, cuando me veo que es una lucioperca, aaahhh! Me alegré por mi madre que la esperaba como agua de mayo. Seguimos pescando esa orilla y cuando estabamos pescando un puntal, me veo un bass paseando por el puntal, le paso cerca la kut-tail, y no lo dudó, se lanza a por ella, se la lleva, lo clavo y se me escapa. Tras fallar este pez, nos fuimos a la ŕecula del prebetón. Allí pescamos una récula en la orilla orientada al oeste, y no tuvimos picada. Pasamos a la récula a la izquierda de la récula larga, y nada de nada. Pescabamos con jig y ikas, pero no vimos basses por las orillas. Al salir de esa récula, tuve una picada a un cangrejo a texas, pero no lo clavé y se me llevo una pata del cangrejo. En ese momento el Ral estaba lleno de barcos, había uno en cada récula. Así que decidí cambiar de estrategia e irnos para la zona del río.

Entramos en la zona del río y paramos en la orilla de la derecha. Pescamos a texas con el cangrejillo y Bruno con una especie de flapping-hog de Zoom. Vimos un bass por la orilla, y tras llegar a la primera récula con unos árboles, la pescamos desde la orilla hacia dentro. En eso que me fijo en la caña de Bruno que estaba pescando sentado como un señor y veo una picada, y le digo: "Bruno, te han picado", y Bruno que va sobrao me responde: "Ya lo sé, no estoy tonto, lo estoy dejando comer" y acto seguido da la mano, pero al dar la primera vuelta a la manivela del carrete destensa el hilo y se le escapa. Bruno había hecho un fallo de novato, y el pez se le había escapado. Segundos más tardes un pez de kilo y pico salía a la superficie y saltaba fuera, era el que se le había escapado a Bruno.

Pero Bruno como los buenos, no perdió la concentración y siguió pescando de la misma manera. Me vuelvo a fijar en su caña, y vuelvo a ver otra picada, esta vez clava y no destensa. El pez empieza a tirar como una bestia, Bruno me decía que era un lucio, en eso que el pez se va para el centro del embalse y empieza a subir hacía la superficie, cuando lo ví, era un bass y de los buenos. Tras pelear unos segundos lo cojo y lo subo a la barca. Lo pesamos, pesaba 2.3kg, jeje, casi ná. Récord personal de Bruno que este año se va superando salida tras salida.

En ese momento me puse a batir orilla para pescar aquellos peces que estaban activos, pero cuando me dí cuenta, Bruno estaba pescando la cola del barco con un jig, y no era plan. Así que volví con mi cangrejillo, en ese momento ví un bass escarbando en la orilla, y lo pescateé, le tiré el cangrejo al lado y no dudó en cogerlo. Fue presa fácil, lo clavé y lo saqué sin problemas. Era un pez bueno, pero había sacado más grandes :-) Peso 1.6 kg. Seguimos pescando sin picada hasta que llegamos donde empieza un cortado, antes de la pendiente de grandes piedras y tuvimos unas picadas, pero no conseguimos clavar lo que fuera.

Con eso volvimos para compartir la sobremesa con el equipo Paco Revert y Vicent, el pescador solitario. Allí coincidimos con personajes míticos de la pesca del bass: el Chincheta, el Tapi, Toni "el de la Z9", Blas Valverde y muchos otros que no sé sus nombres. Como es habitual compartimos nuestros manjares, entre ellos los cacaos y almendras que fríe mi madre y que ya se han convertido en alimento oficial del equipo Paco Revert. Acabamos de comer, recogimos bártulos y nos volvimos a pescar. Bruno y yo pescamos la orilla que hay a la izquierda de la zona de pesaje. En eso que estaba felizmente pescando con mi ika en un árbol grande sumergido cuando noto que el ika llega al suelo, lo levanto un poco y noto una picada, pero no noto nada más, un segundo más tarde subo un poco más el señuelo y noto otra picada, y ahora sí que clavo y ya me veía con un tocho en la otra parte de la línea, pero no, era un lucioperca de kilo y pico. Pero qué hace una lucioperca en un árbol picando a un ika como si fuera un bass, un sentimiento perturbador me embaucó, y me trajo las imágenes de luciopercas en el Caspe picando a lo que fuera por todas partes. Realmente me preocupó.

Seguimos pescando y clave uno pequeño, y luego vimos a otros que ya no conseguimos clavar. Nos fuimos para la zona del río, y no nos dió tiempo a nada. Tuvimos que volver a la rampa del Ral y allí dejé a Bruno a regañadientes (por su parte), pero tenía a mi otro gran amor esperándome en una orilla de la récula de la casa.

Salí a toda ostia a por él y lo recogí en la récula de la casa. Pescamos una de las réculas enfrente de la casa, cuando Crespo tuvo una picada al jig que llevaba. Era un lucio que tras intentar que no cortara el hilo, fue imposible.
De ahí nos fuimos a la récula de prebetón en la zona más cercana a la rampa de pesaje, allí tras batir orilla con jerkbaits Crespo clavó uno de kilo y pico, y yo por fin estrené mi caña de crankbait con un par de basses de kilo y algo.
Para acabar la jornada y sabiendo que nuestros familiares agradecerían que les llevasemos alguna que otra lucioperca, nos fuimos a la playa de las luciopercas, sita en la récula de casa, a la derecha de las cañas (no cañizos). Allí entré en modo pesca de lucioperca y monté un skitter grub blanco a texas y nos plantamos delante de la fatídica playa. Tras ir buscando el banco de luciopercas, dimos con él, estaba arrastrando por el fondo mi bonito skitter grub blanco cuando noto una picada puntual, jeje, ya estaban ahí, pam, clavo y empieza a pelear como una bestia, y decían que las luciopercas no tiraban, pues había que ver a esta, menuda fiera. Tras unos minutos y sin saber como izarla al barco, nos hicimos con ella.
Sí, da miedo sólo con verla en la foto. No contentos con llevarnos 3 luciopercas, seguimos pescando luciopercas y minutos más tarde, pam, otra picada, y otra lucioperca. Aquello era preocupante, esa playa estaba infestada de luciopercas, Crespo lo pudo comprobar. Tuvo una picada, la clava y se le escapó.

Pero lo más alarmante estaba por venir. Estaba Crespo inocentemente arrastrando su skitter blanco por el fondo cuando ya estando cerca del barco lo levanta del suelo y lo sube hacia la superficie y observa como una sombra negra sigue el señuelo. Esa sombra tenía un lomo que Crespo me dijo que no podía abarcar con sus manos, sería una lucioperca de por lo menos 7-8 kilos. Se le pusieron los pelos de punta y su cara aparecía ante mí desencajada por la imagen de aquel animal oscuro y tenebroso que había abandonado las profundidades para mostrarse. A Crespo le llevo unos segundos recuperar la serenidad y que sus ojos volvieran a sus órbitas, estaba conmocionado.

Probamos un poco más, pero se estaba haciendo de noche y ya oiamos en la lejanía los gritos desgarradores de los orcos que se preparaban para bajar de las montañas y devorar a los pescadores de bass que osaban a usurpar su territorio de pesca. Muy a mi pesar dejé a Crespo en la orilla bajo su responsabilidad, y a escasos metros de su coche donde podría refugiarse y huir en caso de ataque orco, mientras yo salía a todo gas en busca del embarcadero. Allí me encontré con Alex y Fran que estaban a punto de echar el cierre al embalse, luego vendría Crespo para ayudarme a recoger, guardar sus trastos y llevarse una lucioperca para su padre.

En conclusión, un buen día de pesca con buenos basses a pesar de la cantidad ingente de barcas en el embalse, pero con demasiada presencia de luciopercas en muchas partes distintas del embalse donde no me las esperaba, y con la sorprendete ausencia de alburno, lo cual me sorprendió igualmente.

Monday, March 30, 2009

Una más para la colección... Se cumple una década!





Empecé a pescar bass el último fín de semana de abril de 1999 cuando tenía 16 años. Era un joven pescador de carpa y sobretodo trucha. Pero aquel fín de semana cambió mi vida para SIEMPRE. Empezaba una nueva etapa en mi vida, después de aquel día ya nada volvería a ser lo mismo. El bass y yo íbamos a permanecer unidos a lo largo de los años.




Como de costumbre, era mi padre el que me llevaba a pescar mientras él salía a caminar. Recuerdo que era un día típicamente primaveral, y nunca había pescado en un embalse y pocos días antes no sabía ni lo que era un bass, no tenía ni idea de como eran...




Allá que puse un rapala Fat Rap que acababa de comprar y que me costó 1200 pesetas. No llevaba mochila, sólo una pequeña botellita de agua metida en el ancho bolsillo de mi pantalón de campamento, pero también llevaba otra cosa a parte de mi caña de dos tramos de trucha... se trataba de un recipiente de color verde claro con unos cuantos orificios que utilizaba para meter los gusanos cuando antiguamente pescaba en el mar. Ese recipiente lo llevé atado a mi cinturón todo el día, ya que allí aguardaba mi señuelo favorito de la trucha: un pequeñísimo rapala Original flotante.




Al poco de empezar a pescar, empecé a ver peces en el agua, reconocí a las carpas, pero había otros más negros y pequeños que no sabía que eran, pero intuí que eran basses. Lanzaba mi Fat Rap y lo seguían sin atacar, seguía intentándolo pero siempre era lo mismo. La verdad es que no intentaba que no me vieran, hasta que probé escodiéndome... al poco rato y casi sin mirar al agua detrás de unos matojos lanzo y de pronto noté una picada, recojo a toda paleta y aquel bass que estaba al otro lado de la línea saltó fuera del agua y se fue... Lamentablemente era hora de volver a casa, donde reflexionaría sobre lo sucedido, por aquel entonces ya elaboraba mis "estudios de pesca", en este caso para la trucha principalmente.


Llegué a casa y me pasé toda la tarde lamentándome y pensando en lo sucedido, estaba acostumbrado a ir al río y sacar cada día varias truchas, me sabía muchos trucos para hacerlas picar, pero con el bass no supe hacer lo mismo...




Pasó el tiempo, abandoné definitivamente la pesca del resto de especies y me centré únicamente en la pesca del bass. En ese 1999, concretamente en septiembre y tras 6 salidas tras la perca negra, conseguí pescar mi primer gran bass. Pesó la friolera de 2550gr, era el comienzo... el veneno corría por mis venas.




Con el tiempo fui aprendiendo, llevándome alegrías y penas, aunque para mí cualquier día de pesca tras el bass siempre era una alegría, al igual que actualmente. Tuve la suerte de viajar mucho por toda España y competir en multitud de embalses y contra los mejores pescadores de España. Además tenía unos amigos y compañeros fantásticos. ¿Qué más podía pedir?




Aunque os parezca imposible, recuerdo todos y cada uno de mis días de pesca desde 1999 (algunos sabéis que esto es cierto). Evidentemente hay muchos en los que tendría que mirar mis "apuntes" para recordar ciertas cosas, pero sí, es así. Yo creo que no se trata de tener memoria (mis padres y mi novia siempre me dicen que tengo memoria selectiva), sino de que en este caso es algo que me llena y es mucho más fácil de recordar que otras cosas. Y de eso ya van 10 años, pues estamos a finales de marzo del 2009.




Sin duda, lo que más me gusta recordar al igual que a todo el mundo, son aquellos días especiales, aunque eso en mí es difícil ya que como he dicho para mí todos los días tras el bass son especiales, los espero, los deseo... Por ello lo dejaré en aquellos días extraordinarios, en los que los basses grandes han sido los protagonistas, y en los que vuelves a casa con las manos hechas polvo.




Esos días extraordinarios ocurren con poca frecuencia, pero nos llenan de satisfacción, por ello todos soñamos con un día de esos. Yo no sé si he tenido más o menos días extraordinarios que otros pescadores, ni me importa, pero afortunadamente cada vez más disfruto de días así. Es lo que podemos llamar una pescata o pesquera.




Este pasado sábado quedé con un buen amigo para ir tras el bass, es un amigo que ha empezado recientemente con el bass. El embalse era el mismo que 10 años atrás me deparó aquella jornada triste y de rabia en la que perdí mi primer bass.


No sé porque, pero tenía una corazonada, era el fín de semana en el que se cumplía mi 10º aniversario tras el bass. Le dije a mi amigo, llévate la cámara porque mañana será un día que recordarás siempre...




No voy a entrar en detalles de lo que fue la pesca el pasado sábado ya que sería romper un poco con este relato, pero os pongo el resultado dos fotos que hablan por sí solas:




Nº Peces de talla = 12.


4 basses de la foto = 8´8kg




Espero que disfrutéis de este relato y de las fotos. En efecto, se cumplió la corazonada. Fue un día extraordinario. Feliz 10º Aniversario!!




Sunday, March 29, 2009

Cortes empieza a despertar

Érase una vez dos intrépidos pescadores de bass que bajo la enigmática luz de la luna de Valencia deciden convoyarse para ir al día siguiente a pescar a uno de los mejores embalses de España para la pesca del bass. En ese momento uno de ellos estaba compartiedo la velada con los compañeros y amigos del Valencia Bass que al anunciarles la buena nueva, dejaron de serlo y casi lo arraparon, ¿envidia?, pero sana, ¡eh, Alex! :-) Mientras tanto el otro compañero de viaje se afaenaba en una escrupulosa preparación de su equipo de pesca para el día siguiente, acompañado por el nerviosismo de ir en barca al día siguiente.

En fin, que Cisco y yo nos fuimos a pescar a Cortes. Cisco ya había estado en Cortes el miércoles de esa semana por la tarde y había sacado unos cuantos. Estuvo por la zona de la récula de la casa en el Ral y los peces dieron la cara.
Me he tomado la libertad de hacer una selección de las fotos más representativas de ese jornada de Cisco. Con ese precedente pensaba que los peces estarían activos incluso por la mañana, pero habría que verlo.

Volviendo a la jornada que nos atañe, quedamos temprano, a las 7:00 y fuimos en busca de la barca a la que todavía teniamos que montarle el motor de explosión. El último día había estado en Escalona con Crespo y tuve que desmontarlo. La cuestión es que entre unas cosas y otras, a las 9:30 estabamos surcando las aguas de Cortes dirección a la zona del Ral. Hicimos una parada corta en la zona de la presa, en la récula más emplayada que hay a la derecha donde pega el sol. Para mi sorpresa vimos un par de basses pululando por la orilla, aunque no los pudimos hacer picar porque básicamente me eché encima de ellos con la barca. No me esperaba que estuvieran allí.

Seguimos hacia el Ral y nos metimos en la récula de Prebetón en la orilla donde pega el sol a primera hora de la mañana. El problema era el viento, que aunque no era excesivo, no nos permitía una pesca lenta a fondo como requeriría la ocasión. Así que tras probar un poco con jig y a texas, Cisco montó una spinner y yo un crankbait y batimos un poco de orilla hasta que llegaramos hasta una récula sin viento. Y así fue como Cisco clavó un luciete.
Tuvo otro lucio que también le siguió la spinner, pero no le llegó a picar.

Y así nos metimos en una récula pescando con ika y a texas, y nos sorprendió ver un par de basses en diferentes sitios, pero los dos a la sombra y picando a nuestro señuelos, aunque no conseguimos clavarlos.

De ahí nos fuimos a la récula de la casa, donde había estado hace unos días Cisco, y paramos cerca de la punta de los Franco por la derecha. pescamos despacio con jig y a texas, pero nada de nada. En ese momento llamó Crespo que pensaba que su primo estaría pescando en la soledad pateando las orillas, cuando para su sorpresa oyó mi voz, el corazón le dió un vuelco, seguro que pensó que eramos unos cab...., jajaja.

Así seguimos hasta la zona de cañas que hay en esa récula, ahí clavé un bass pequeñete que estaba a la sombra de las cañas caídas sobre el agua con un fat ika smoke w/ silver flakes, pero como iba a ser un continuo en ese día, no lo clavamos bien y se escapó. En ese mismo sitio Cisco tuvo otra picada a un jig pero era muy suave, me comentó que creía que eran de lucioperca. Así que nos pusimos a pescar despacito esa zona a ver si sacaba alguna (para mi madre). Tuve varías picaditas, pero cuando daba la mano no conseguía clavarlas. Lo mismo le paso a Cisco.

Seguimos por esa orilla, y más tarde tuve una picada al ika por parte de un lucio, pero se soltó. Llegamos debajo de la casa, pero nada de nada. Nos pasamos a la récula que está enfrente de la casa y que es una plataforma a unos 3-4 metros pescándolo a texas despacito, pero ni picada. Hasta ese momento sólo Cisco fue capaz de sacar un lucio, pero yo me estaba comiendo una porra como una casa. Aaagg! Así que lo mejor era parar a comer y replantearnos la estrategia para la tarde.

Mientras compartiamos una agradable tertulia de sobremesa a la sombra de los pinos, un bass apareció de la nada y se acercó a la barca con curiosidad, jeje, los peces parecía que se estaban activando. Así que nos embarcamos para la sesión vespertina. Pescamos por la orilla con jig y a texas, en eso que al desenganchar de la orilla mi jig, vemos un bass a la sombra de un árbol caído. Lo habiamos asustado, una lástima. Montamos ikas y fuimos en busca de basses que estuvieran puestos por las orillas.

En esto que saliendo de esa récula y antes del primer puntal, estabamos pescando con ika. De repente, Cisco me dice que lleva uno, creo recordar que era el mismo que se hallaba en la sombra unos minutos antes. Lo sacamos, era el primero del día, bien, bien.

Seguimos un poco y dejo caer el ika cerca de un árbol hasta el fondo sin picada. En eso que estoy recogiendo sin mirar el señuelo y cuando ya estaba mirando el próximo lugar donde colocar el ika, noto un brusco tirón, ¡ostias, qué pasa!, tenía un bass de 1.6kg enganchado y peleando como una bestia. Esta vez lo sacamos. Estaba gordísima :-)

Esos basses fueron el pistoletazo de salida para el espectáculo que Cortes nos tenía preparado. Entramos en la siguiente récula a la izquierda. Había una banda de plantas acuáticas paralelas a la orilla que nos acompañaban por esa récula. En eso que vimos un bass paseando por la orilla, le tiramos el ika, no recuerdo si Cisco o yo, la cuestión es que el bass picó pero no lo clavamos. Cisco cada vez que fallaba uno, le daba un disgusto, a mí también, pero yo era menos expresivo :-)

Seguimos hacia dentro de esa orilla, y diviso un bass pequeñete pululando entre la orilla y la banda de plantas acuáticas, por hacer una gracia le tiro el fat ika, que era la mitad que él, para ver su reacción. El bassete sale disparado hacia el ika, pero cuando está a escasos centímetros de él, sale disparado en sentido contrario, entrando en acción una gran sombra negra, ahí estaba el 3000 en mi imaginación. Noto la picada y veo que aquello se da la vuelta y acto seguido clavo. Empieza a pelear enredado en las plantas acuáticas, pero no era tan grande, más bien era un 1600 :-) al final lo sacamos.

A partir de ahí, eso fue un no parar de ver basses de 1-2kg por las orillas y que entraban a nuestros ikas (aunque creo que entrarían a lo que fuera), pero no conseguiamos clavarlos. Fallamos muchos peces, parecía increíble. Llego un momento es que estabamos rodeado de basses por todas partes y nos estaban mareando, no picaban bien y lo mejor era buscar otros. Salimos de esa récula para entrar en otra. Veo un tocho y le digo a Cisco que le lance él, le tira, sale disparado el bass que pesaría más de 1.5kg a por el señuelo, lo coge, se da la vuelta, Cisco lo clava, pero se escapa, aaaahhhh! estabamos fallones, en esa récula vimos otros tochos, incluso un lucio, pero que no conseguimos hacerlos picar o me los comí con la barca y se asustaron.

Y así fuimos pescando por la orilla con basses por doquier, hubo uno de 2kg que le tiro el ika lo coge, lo clavo, pero se lo saco de la boca, creo que el fallo estaba en la forma de clavar, pues no lo hacía en perpendicular al agua, una lástima. La cuestión es que al final esto de no sacar no podía durar mucho, Cisco entró en racha y sacó uno:

y otro:

y otro más, estaba disfrutando como un enano:

Yo tampoco podía quedarme atrás y pescando por la récula que está saliendo de la zona de pesaje a la derecha, pues también tuve la ocasión lucirme:

y ya anocheciendo, pero antes de que se cumpliera la hora normativa después del ocaso:

Estos dos últimos basses tenían los ojos de un color naranja intenso, lo cual anunciaba que la llegada de la freza de nuestro amigo estaba empezando. Era increíble, una semana antes había estado con Crespo en Cortes y nos habiamos comido una porra, pero en una semana los peces se habían activado de una manera que era difícil de predecir. Eso sí, fue por la tarde después de todo el día calentando el sol. Creo que ni Cisco ni yo olvidaremos este día, era como ver la punta del iceberg de la población de bass en Cortes, estaban por todas partes paseando por la orillas en parejas y tríos, pequeños y grandes, aunque me extrañó no ver ninguno espectacular claramente por encima de 2kg. Otra cosa que pienso ahora es que sinceramente creo que daba igual qué señuelo utilizaramos dentro de unos límites razonables. Ante una presentación finesse los peces activos salían disparados y los que no, ya podías ofrecerle lo que quisieras.

Pues eso fue todo lo que nos deparó Cortes en una tarde para el recuerdo. Seguro que Cisco se acordará de esos basses cuando el finde que viene esté pescando en Caspe.

Monday, March 23, 2009

Escenario del Bassmaster Classic UPV (2)

Pues eso, dado que en los últimos días los basses estaban jodidos en la mayoría de embalses, mi compi Ferrús y yo nos juntamos por primera vez este año en busca de una mayor probabilidad de éxito. Escalona era el destino.


El día fue muy similar tanto al día que fuimos Jorge y yo, como al día en que fueron Crespo y Jorge, así que poco hay que comentar.


Os pongo algunas fotos y a cascarla. ;)


Besos y abrazos.













Sunday, March 22, 2009

Cortes no, Escalona sí

Me había comprometido con Juan en ir en estos días de Fallas algún día a pescar y así lo hicimos.

El primer día fuimos a Cortes. Quedamos a las 10 en la gasolinera de Buñol, como señores, y nos fuimos para allá. Hacía muy buen día como últimamente, pero ya sabiamos que los peces estaban muy muy duros por el cambio brusco de temperatura.

Cuando estabamos botando la barca llegó un tío en un escarabajo con un aspecto que me recordaba a Elvis Presley. Sin embargo, llevaba música heavy, una mezcla explosiva. Se desnudó quedándose sólo con los calzoncillos y se zambulló en el agua a 9 grados. Pegó unas brazadas y para fuera. Allí también estaban los incombustibles abuelos del embarcadero pescando luciopercas.

Salimos para la zona del Ral y nos pusimos a pescar de la misma manera que hace unos días nos había dado peces. Empezamos en la zona de transición entre la récula de prebetón y la récula de la casa. Yo monté un skitter-grub smoke with orange/red/green flakes y Juan, un cangrejillo. Poco después se levantó el viento, y nos fuimos a la récula larga del prebetón, allí ni picada. Salimos y nos fuimos buscando réculas refugiadas del viento y donde el sol hubiera incidido la mayor parte del día, pero no tuvimos picada. De ahí nos fuimos a las réculas de la casa, nada de nada. De ahí subimos a la zona de la isla, y la orilla de enfrente un poco más arriba con crankbait y jig, pero el viento no nos dejaba pescar. Así que hicimos un receso para comer en la isla.

Volvimos a la récula que hay cuando salimos de la rampa de pesaje a la derecha. Pescamos despacito, yo seguía llevando el skitter grub que tan bien me había funcionado hace unos días. Llegamos a la segunda récula pequeña y en eso que tengo una picada, más que una picada se me llevó el hilo y cuando intenté clavar, le saqué el señuelo de la boca. ¡Qué rabia! Fue culpa mía, no me aseguré de que el anzuelo estuviera suficientemente superficial para clavar al dar la mano, y pasó lo que tenía que pasar. La única picada en todo el día, y la fallo. Insistí en la zona, pero nada. Seguimos por esa orilla probando y probando, pero no tuvimos más picadas.

Para finalizar, pescamos la récula de la casa, sin picada. Así que "repleguem banderetes i cap a casa". Fue muy fustrante no sacar ni un sólo pez, sinceramente debería hacer probado más cosas, pero me empeñé en que lo tenía que sacar con skitter-grub y no fue así. ¡Cómo hecho de menos no tener más cañas! A ver si me traen de una vez por todas la caña nueva. Me supo mal por Juan que no tuvo ni picada en todo el día, así que sabiendo que mi compañero Miguel se iba "pal pueblo" este finde, le propuse a Juan resarcirnos yendo a Escalona que era más seguro que Tous.

Y así fue, otra vez como señores quedamos a las 10, esta vez en la gasolinera BP del desvío de Montroy-Montserrat (517A). Cuando llegamos a la rampa había un coche en medio de la rampa, ya sabéis lo que diría Leyton sobre este individuo. Botamos la barca como pudimos y empezamos a pescar la récula de la derecha de la rampa con jigs en color marrón de 3/8oz y color green pumpkin de 7/16oz. Empecé pescando las orillas y Juan pescaba más separado de la orilla. Al tercer lance de Juan en un árbol sumergido separado de la orilla, tiene un picada y tras clavarlo, empieza a pelear con él. Era curioso ver a Juan levantar la caña por encima de la cabeza, como él luego dijo, como si estuviera cobrando una trucha en un río. Obviamente, el pez saltó fuera del agua pero por suerte no se desenganchó. Le aconsejé que evitara que el pez saltara fuera del agua y que agachara la punta de la caña mientras recogía. Finalmete agarré el pez y lo icé a la barca. Era bueno, pesaba 1.650kg, y era el récord personal de Juan hasta la fecha, al menos el primero que pesaba.

Seguimos por esa récula sin picada, y enseguida le dije a Juan de cambiar de récula y subir a la récula larga de Escalona. En nuestra andadura paramos en la récula pequeña que hay enfrente de la presa y tras quedarnos un rato al final de la récula, Juan tuvo una picada, bueno, tuvo una secuencia de picadas que al final lo impulsaron a dar la mano y sacar uno pequeñete que no llegaba al kilo.

Subimos hasta la récula empezando en la orilla de la izquierda sin picada. Pasamos la zona de cortados y los primeros árboles sumergidos. En uno de ellos tuvo Juan una picada, pero no lo clavó. Pasamos esa zona de árboles sin picada, y en eso que Juan pescando a unos 5 metros de la orilla casi en vertical tiene un picada, pero esperando a que le repita pasa un tiempo, en eso que le vuelve a repetir hasta 2 veces más (no deberíar esperar tanto). Tenía el jig casi en vertical debajo de la barca, en eso que clava y empieza a pelear, lo sube hasta la superficie, era bueno, tan grande como el otro aunque de tonalidades más claras. El pez le hace un par de cambios de sentido y se suelta, ¡aaahhhh, qué rabia! Una verdadera lástima, era un pez muy bueno y se había soltado al lado de la barca. Habiamos llegado a la conclusión que los peces no estaban en las orillas, estaban a unos 5-10 metros de la orilla en puntales, así que me pongo a pescar así y en 20 minutos sacó dos peces pequeños. Eso sí fueron picadas muy suaves, pero ahora había estado mucho más concentrado. Seguramente habría tenido en el día alguna picada más, pero no lo habría clavado por no estar seguro.

Llegando hacia el final, una zona de hierbas verdes por las orillas, al lanzar encima de un puntal y dejando caer el jig por la pendiente, noto, ahora sí que estaba en guardia, una picada sutil acompañada de un peso a la otra parte de la línea. Clavo y por fin, esté era algo más grande 1.350kg. En ese momento en la récula teniamos un par de furtivos que cuando nos vieron sacar el pez nos preguntaron si se lo dabamos.....los mandé a la pescadería a comprar pescado. Tras este pez paramos a comer porque ya iba siendo hora.

Después de comer bajamos por esa récula pescando ambas orillas sin éxito. Nos pasamos a la récula de enfrente cruzando el embalse y subimos hacia la cola sin picada. Pescamos los árboles del final de la derecha con el viento en contra y con aguas muy turbias sin picada. Así que fuimos bajando parando en la récula donde hay una construcción como un puente. No tuvimos suerte en esa récula y nos fuimos para la rampa de desembarque para irnos a casa. En esta ocasión puedo rememorar con mucho gusto la ya mítica frase de Jaime: "Ese olor a pescado en tus manos cuando te vas a casa, ese, ese es el olor de la victoria". Fue un dia bueno, con picadas y sacando peces aquí y allí, además Juan pescó su primer bass desde barca y con jig. Disfrutamos como enanos.

Bueno, esta es la última crónica del periodo fallero donde me he pasado más tiempo pescando que nunca. Hagamos un breve resumen desde el primer día que fuí a pescar (sábado 14) hasta el último (viernes 20):

- Sábado 14 con Miguel en Cortes sacamos 5.
- Domingo 15 con Vicent en Escalona sacamos 5.
- Martes 17 con Miguel en Tous sacamos 3.
- Miércoles 18 con Juan en Cortes sacamos 0 (porra).
- Viernes 19 con Juan en Escalona sacamos 5.

Es decir, 5 días de pesca en 7 días naturales, agotador pero gratificante :-)

Wednesday, March 18, 2009

Tous, espectacular

Esta crónica comienza cuando mi compañero Miguel y yo decidimos ir a Tous en busca de la tabarda de 3kg de la que tanto se habla. Cuando llegamos al embalse el nivel era increible, el agua había sumergido árboles y arbustos verdes lo cual creaba espectaculares coberturas para el bass. Tras hacer unas cuantas fotos para el recuerdo en la rampa de desembarque iniciamos nuestro viaje hacia los confines de Tous.

Decidimos ir subiendo el río hasta la arboleda pero tras pasar el primer cañon a la derecha nos pusimos a batir orilla con crankbait. No lo pudimos evitar, las coberturas que había en el embalse eran increíbles y parecía que había un bass en cada una de ella. En este viaje vimos algún bass que pululaba por la orilla. Mientras llegabamos a la arboleda, alternabamos el crankbait con el jig y algún vinilo a texas para pescar los árboles sumergidos. La claridad del agua te permitía ver a varios metros de profundidad, el problema era que el bass también te podía ver.

Por fin encontramos un bass que al tirarle un jig de 7/16oz lo sigue hasta al fondo, lo absorbe, clavo pero lo fallo. Estaban comiendo muy mal y estoy sería una rutina para el resto del día.

Era curioso notar que nuestro señuelo nunca tocaba el suelo en algunas zonas, siempre caía sobre una rama, un arbusto o lo que fuera. Además observamos que los basses estaba pegados al fondo debajo de esas coberturas en las réculas más cerradas y menos expuestas al viento. Y siguiendo este patrón fue como mi compañero Miguel sacó uno con una lombriz a texas en una récula de la arboleda. Vimos más basses pero ninguno estaba por la labor de picar.

Seguimos por esa orilla probando de todo: kut-tail, skitter-grub,
jigs de diferentes colores y trailers, pero nada de nada. Así que decidimos cruzarnos a la orilla de enfrente de la arboleda. Allí empezamos a batir orilla, Miguel con un jerkbait duro y yo con un crankbait, hasta que en una pequeña récula sale un bass desde abajo y engancha el jerkbait de Miguel. Era bueno, lo sacamos sin problemas, estaría en 1.8kg.


Seguimos pescando esa orilla donde ya pegaba un poco el viento con jerkbait y spinner, pero nada de nada. Hasta que llegamos a una récula donde había la típica cobertura de un árbol que cae sobre el agua creando una cueva para el bass. No lo pude evitar, cogí la caña que tenía montado un fat ika, hago el péndulo y se lo coloco debajo. Empieza a caer el señuelo, y de repente la trayectoria de la línea cambia y empieza a salir hacia fuera del árbol a la vez que noto unas vibraciones, jeje, ya estaba ahí. Pam, clavo y empieza a pelear, no duro mucho el combate, lo subí y Miguel lo izó a la barca. Por fin había sacado uno, bueno una. Estaba gorda como una pelota, así que tras las fotos de rigor, con un cariño extremo la devolví al agua. Es bonito ver como todos estos peces presentaba una apariencia muy saludable, una aletas perfectas y unas tonalidades oscuro verdosas muy bonitas.

Tras ese pez comimos en una récula tranquilamente mientras las carpas
deambulaban arriba y abajo. Salimos de la récula y seguimos pescando por esa orilla un poco más. En eso que en una playa de 2-3metros Miguel sacó 3 lucios seguidos, 2 de 1.5kg y uno pequeñete del pasado año. Había habido buena freza :-) Después de eso entramos en alguna otra récula pescando con jerkbait y vinilo, pero nada de nada.


Así que decidimos ir volviendo por la orilla de la arboleda que habiamos pescado esta mañana, ya que allí estaba pegando el sol todo el día. Pues no tuvimos mucho éxito, sólo mi compañero tuvo una picada que falló, los basses estaba comiendo muy mal y poco a poco fuimos volviendo a la rampa.

Cuando llegamos nos encontramos una furgoneta en medio de la rampa con una barquita superchula. Era muy raro, no había nadie, estaba la barca preparada para el viaje de vuelta incluyendo dos motores eléctricos nuevos. Sacamos la barca sin problemas, y cuando nos ibamos a ir, llegó un coche con el pobre dueño de la furgoneta+barca que resulta que la furgona había muerto tras sacar la barca y no pudo moverla. Menos mal que se podía pasar sin problemas.

Así que pasamos un día fenomenal con poco viento para lo que es Tous, y aunque los peces estaban raros y no picaban bien, al final sacamos peces, vimos un Tous para el recuerdo y tomamos el sol.

Sunday, March 15, 2009

¿Concurso en Escalona?

Al lector de esta entrada se le recomienda leer previamente la crónica del día anterior que relata las aventuras de Miguel y un servidor en Cortes. Dicha crónica se encuentra a continuación de esta.

Había quedado con Vicent para ir a pescar el domingo. La idea inicial era volver a Cortes, pero... dejémoslo en que estabamos cansados de sacar basses de Cortes. Así que nos fuimos a Escalona.

Cuando llegamos allí nos encontramos que la rampa estaba inundada de remolques, era como una concentración motera, pero de pescadores de bass. Una botella de coñac sobre una mesa plegable era la invitada de piedra de aquello. Bueno, que había concurso del Bass Alicante y no lo sabiamos. Planteé la posibilidad de ir a Tous, pero ya estabamos allí. Así que echamos la barca y a la marcha.

Subimos hasta la cola del embalse pescando la parte alejada de la orilla a drop-shot (era la primera vez que pescaba a drop-shot en mi vida), mientras Vicent hacía flipping por las orillas. Llegamos hasta los árboles y los pescamos como Javi, miembro del E.P.R. ", nos había explicado" con jigs de jewel de 3/8oz en color marrón con púrpura y trailer de cangrejo en el mismo color. Esta vez la cosa no funcionó, estuvimos deambulando por allí, probando y probando, pero nada de nada.

Decidimos meternos en la récula larga de Escalona y es cuando empezó el espectáculo. Vicent, con un cangrejo a texas pescateaba entre los juncos, cuando contando una de sus batallitas (no me quiero imaginar cuando sea viejo), la interrumpe diciendo en tono de indignación/sorpresa "Me han picado". A mí me sonó, como cuando a una tía le tocan el culo en un bullicio, y dice "alguien me han tocado el culo". Reaccionó rápido, clavó y tras sacarlo de la maraña de juncos, lo pesamos y fotografiamos. Era un pez muy guapo de 1.4kg. Bien nos habiamos dado cuenta que empezaban a estar por las orillas, a diferencia de lo que había ocurrido en Cortes el día anterior.

Seguimos hacia dentro de esa récula pescando árboles sumergidos sin resultado. Yo alternaba una lombriz kut-tail a drop-shot, con el skitter grub del día anterior, y el jig de jewel marrón. Ya saliendo de la récula, en la orilla de la izquierda, debajo de un árbol sumergido, Vicent sacó otro de kilo y pico. Treinta metros después y entre los juncos sacaba otro, y eso que el cab.... iba de co-angler.


Eso no podía ser, cogí la caña que mi compañero Miguel que con tanto amor me había prestado, y el jig de jewel marrón, y me dispuse a meterlo en los árboles que había bajando por la récula en la parte derecha. Tras probar y probar, en un agujero entre las ramas de un árbol caído, dejo caer el señuelo hasta el fondo y con el hilo pasando por encima de una rama, noto una picada leve . Pam, clavo y tras una lucha por sacar el bass de la cobertura, lo consigo. Era un bass de 1.3kg, era bueno.

Seguimos pescando, y cuando llegamos a los cortados en la primera pared tras la zona de juncos dejo caer el jig pegado al cortado, pero cerca de los últimos juncos. Sigo la línea mientras cae, sin embargo veo que la línea viene hacia mí tras una leve sacudida, je je, allí había otro, toc, clavo, y se pone a pelear como una fiera. Este era más grande, aunque sólo dió en la báscula 1.5kg para lo que aparentaba. Tras arreglar el cangrejo del jig hago otro lance cinco metros a continuación, y otra vez. El hilo venía hacia mí, clavo, y sí era otro, pero era más pequeñete, y al querer izarlo rápidamente a la barca se me escapa.

Ese sería el último pez que vimos ese día. Salimos de la récula por
la orilla de la izquierda, bajamos hacía la presa haciendo el moniato, quiero decir, power fishing, pero nada de nada de nada. Cuando nos cansamos de ver observar la fauna alóctona y tomar el sol, volvimos a la rampa de salida, parando a comer como señores atados a un árbol. Este día nos deparó otro cupo para el recuerdo, que al igual que el día anterior, se valoró mucho más cuando sabes que el resto de barcos que estuvieron ese día en el embalse sacaron uno o ninguno, y en el mejor de los casos tres basses.

Han sido dos jornadas de pesca magnífica, aunque agotadoras donde me tras un duro invierno la vida vuelve a nuestros embalses. Vimos pequeños basses en un par de ocasiones por las orillas de Escalona, y en Cortes los alburnos empezaban a pasearse por la superficie como si supieran que tenían una semana de margen para que el bass despierte de su letargo, y se vean saltando por encima del agua temiendo por su vida.